Como te lo cuento 2 (Un cuento sobre el cuento)

Mis padres se han pasado la vida diciéndome: ay, hijo, a dónde vas a llegar, no se puede vivir del cuento.

En mi mesilla tengo una pila de cuentos y un cuaderno para los que escribo en sueños.

Pienso que esta vida es un puro cuento.

Coincidí en una fiesta con un personaje femenino extraviado de su cuento y no paré hasta darle reposo en uno de los míos.

Colecciono dos tipos de cuentos: aquellos en que el capitán pirata se tira al abordaje el primero y esos otros en los que el personaje principal hace cosas sin venir a cuento.

En mi lista de la compra siempre hay algún embrollo para intentar desembrollarlo después en un cuento.

Paseo por los cementerios porque los muertos me cuentan cuentos que a doña Paca luego yo le cuento.

Dibujar es, justo, otra formar de contar un cuento, y me fascina el abstracto porque la sugerencia es la fragancia de todo buen cuento.

Antes de acostarme le cuento un cuento al hijo que no tengo y nos dormimos los dos abrazados y contentos.

Cuando conduzco, me voy contando cuentos que pillo desprevenidos cruzando por un paso de cebra.

Adoro los atascos que me regalan tiempo para perderme en los extrarradios de lo cotidiano por donde vagan muchos cuentos descarriados.

Me casé como en un cuento y yo era el príncipe azul y ella la princesa de la boca de fresa, pero después la cosa se empezó a enredar, como en todo cuento que se precie.

Creo que mi vida ha estado marcada por un montón de cuentos que leí y me creí a pie juntillas.

Ahora estoy trabajando de barrendero, y mientras barro, cazo cuentos al vuelo de esos que no tienen, como la vida misma, ni un final ni un comienzo.

Dibujar los personajes de los cuentos es trabajar con las luces y las sombras que todos llevamos dentro.

Mi maestro me salvó cuando me dijo: tú escribe tus cuentos y que le den por culo al mundo entero.

He ido a la peluquería y, en un rapado exprés al cero, el peluquero me ha contado los mil y un cuentos que Sherezade le contó a su carcelero.

Me excita no saber nunca lo que va a ocurrir a continuación en el cuento que estoy escribiendo. Me pone el imaginario tieso.

Soy un apasionado los cuentos, creo que de eso, a estas alturas, ya te habrás percatado, avispado lector.

No me arrepiento de haber dilapidado mi existencia en una tarea tan absurda e inútil como es la de escribir un cuento.

Continuará…

Como te lo cuento 1 (Un cuento sobre el cuento)

Creo que desapareceré dentro de un cuento, como aquellos antiguos pintores chinos que desaparecían dentro de uno de sus lienzos.

Tengo un calendario que nunca miro, porque no sé en qué día vivo ni en qué cuento ando metido.

A veces mis sueños tienen esa atmósfera terrible que tienen algunos cuentos infantiles.

Ayer oí decir a mi vecina, doña Paca, que hay que dejarse ya de cuentos, que hay mucho cuento chino, que esto parece el cuento de nunca acabar y que ya es hora de ponerse en cuentos.

Todos mis poemas son un puro cuento de amor impuro que ni te cuento.

Siento que ya estuve aquí contándote este cuento que ahora te cuento.

Me gusta volar en la alfombra mágica de aquel cuento que leí cuando era pequeño.

No tengo miedo porque el miedo es otro cuento, ese que mi mente me cuenta para meterme el miedo en el cuerpo.

Me pone triste que se acabe el cuento, pero lo arreglo empezando a escribir otro nuevo.

El otro día lloré, después de mucho tiempo, y fue leyendo un cuento.

Me gustan los colores, los aromas y sabores que le ponen a la vida los cuentos.

Desde que dejé de fumar siempre hay un personaje en mis cuentos que fuma como un carretero, yo creo que es para joderme.

como te lo cuento

Cuando algo me gusta lo regalo al mundo escribiendo un cuento.

Miro con detenimiento las guardas y los lomos de los cuentos porque es ahí donde se esconden, a veces, los personajes que no encuentro.

Todo el mundo me cuenta su vida y yo disfruto de alguno de esos cuentos y con otros me aburro como un muerto.

Nunca cierro las ventanas porque por ahí se cuelan en ocasiones, esos cuentos errabundos que como pájaros van surcando los cielos.

Mi escritor favorito soy yo cuando estoy escribiendo un cuento, aunque al final termine en la papelera como tantos cuentos a los que no les encuentro la manera.

Creo que la historia de la música está hecha de cuentos que los músicos nos cuentan en ese lenguaje universal que entiende el mundo entero.

Mi ex estaba convencida que la quería menos a ella que a mis cuentos y, quizás, estuviera en lo cierto.

No sé doblar la ropa, pero de vez en cuando consigo dejar un cuento planchado.

Cocino los cuentos a fuego lento, aunque el primer borrador siempre sale a vuelapluma y ligero.

Continuará…

Qué dicen los poetas de la poesía y 5

Quinta y última entrega de la serie «Qué dicen los poetas de la poesía«:

“Pero, ¿qué voy a decir yo de la Poesía? ¿Qué voy a decir yo de esas nubes, de ese cielo? Mirar, mirar. mirarlas, mirarle, y nada más. Comprenderás que un poeta no puede decir nada de la Poesía. Eso déjaselo a los críticos y profesores. Pero ni tú ni yo ni ningún poeta sabemos lo que es la Poesía. Aquí está: mira. Yo tengo el fuego en mis manos. Yo lo entiendo y trabajo con él perfectamente, pero no puedo hablar de él sin literatura”. Lorca

“El ritmo es la esencia misma de la poesía, es su única y verdadera realidad”. Dámaso Alonso

«El poema es un racimo de imágenes». Bachelard.

“La belleza de la imagen está en su elección y ésta es un misterio”. J.L. Borges

“He nacido dos veces, una de mi madre, otra de mí mismo. ¡Qué lucha, qué oscuridad, qué escribir, hasta haber podido, ya nacido, nacer otra vez y de mí mismo!” Juan Ramón Jiménez

“La forma sale del fondo como el calor del fuego”. Flaubert

“Escribir bien consiste en hacer continuamente pequeñas erosiones a la gramática, al uso establecido, a la norma vigente de la lengua. Es un acto de rebeldía permanente contra el contorno social, una subversión”. Ortega y Gasset

“Poesía es naturaleza personal y basta sacarla de la propia personalidad. Si sus palabras nos conmueven el corazón, su color maravilla el ojo, su sabor place a la boca y sus sonoridad deleita al oído, es que es buena poesía”. Yuan Mei, s. XVIII

«Homero fue el gran maestro de los demás poetas en decir cosas falsas como es debido». Aristóteles

“El juego es el fundamento del lenguaje, de la guerra y del arte. La función lúdica culmina en la poesía (…). La poesía proviene del juego. Se halla más allá de lo serio, en aquel recinto más antiguo donde habita el niño, el animal, el salvaje y el vidente, en el campo del sueño, del encanto, de la embriaguez y de la risa (…). Nada hay que esté tan cerca del puro concepto de juego como esa esencia primitiva de la poesía”. Johan Huizinga

“La paciencia lo es todo”. Rainer María Rilke

«Las cosas tienen vida propia -pregonaba el gitano con áspero acento-, todo es cuestión de despertarles el ánima». Lorca.

«Para ir a donde no se sabe, hay que ir por donde no se sabe». (Juan de la Cruz)

«–Señor Pérez, salga usted a la pizarra y escriba: «Los eventos consuetudinarios que acontecen en la rúa». El alumno escribe lo que se le dicta.
–Vaya usted poniendo eso en lenguaje poético.
El alumno, después de meditar, escribe: «Lo que pasa en la calle».
Mairena: –No está mal». A. Machado.

«Hay ocasiones en que el silencio es un poema». John Fowles

«Enamórate de tu existencia». J. Kerouac

«La publicación no es cosa que incumba a los poetas». Emily Dickinson.

Y termino esta serie, «Qué dicen los poetas de la poesía«, como la empecé:

La poesía está en la mirada del niño que juega y al que todo le maravilla y le asombra.
Está en la mirada del loco divino que salta confiado al abismo porque sabe que le crecerán alas en el camino.
Está en la mirada del payaso que se ríe del mundo y de sí mismo.
Está en la mirada del bufón que se burla de todo lo políticamente correcto.
Está en la mirada inocente del animal y en la mirada primitiva del salvaje.
Está en la mirada desposeída del nadie y en la mirada perdida del extravagante.
Está en la mirada limpia del idiota que no interpone el conocimiento entre él y las cosas.
Solo desde ahí hay creatividad poética, lo demás es artificio literario, pura floritura.

poetas