Beso insinuado

Hoy os dejo un beso insinuado, de mi libro Besos a la carta.

Te contemplo sin tocarte
aunque por dentro dé saltos
como una liebre de marzo.
Te miro muy atento
a medio desnudar
que es como me pone más.
Escucho tu habla sabrosa
y, aunque lo esté deseando,
hoy no te como la boca.
Oigo tu cuerpo que danza,
tu corazón que celebra
y tu espíritu que canta.
Olfateo tu vientre,
tu pubis, tus ingles
pero no te hinco el diente.
Clavado en tu fragancia,
husmeo como un perro
en busca de tu esencia.
Saboreo el vuelo de tu falda,
la altura de tus bellas piernas
y la música de esas caderas.
Paladeo tu hombrera caída
y ese cuello tan deseado
en el que dejo un beso insinuado.

Alimenta tu imaginación, sacia tu libido

Amor vacilón, humor travieso y sexo impúdico son los ingredientes de este banquete literario.

Un libro de poemas para saborear con placer y relamerse de gusto.

Te gustará, incluso si no sueles leer poesía.

Disponible en formato electrónico (2,99 €) y papel (9,99 €). Puedes leer las primeras páginas del libro aquí: http://amzn.to/2q7kOY3

beso insinuado

Traidor

Traicioné a mi familia
que esperaba un higo
y fui a salir pera.
Traicioné a mis colegas
solo para que me llamaran
apestosa comadreja.
Traicioné a mis amantes
con la venenosa serpiente
con la que cohabito.
Traicioné a mi equipo
lo que es el sumun
para cualquier tipo.
Traicioné a Dios
consigo mismo
y lo tengo hecho un lío.
Y puestos a traicionar
en toda regla,
como Dios manda
y las Ordenanzas ordenan,
traicioné a mis ideas
y las abandoné
en medio de la vereda,
traicioné a mi sombra
por mentecata
y por calavera.
Y para rematar la faena
me he traicionado a mí mismo
y me he dejado por ahí tirado
como una tarde de domingo.

Por una literatura payasa

 

Señal de precaución

Cuidado, amigo, con esa boca
que se te desboca,
a ver si apuntas, sacapuntas,
que te hago trizas con esta tiza.
Si vuelves quemado de tu noche oscura,
escupe al viento tu dentadura
como si fuera un güito de aceituna,
desecha tu sueño de estropajo
y mira dentro por si acaso.
Una gota de aceite tiene más luz
que un lumbreras dentro de su baúl,
cómprate un pito y marca el hito
en el calendario de tu propio mito
y si quieres santos, baila a San Vito.

Por una literatura payasa