A la espera

Sentado sobre el muro
escupo huesos de aceituna
sobre los sombreros negros
de los traficantes del miedo.
Pincho un globo rojo
y una niña me regala
su risa cómplice
en el aire trenzada.
Me columpio como un fantasma
en el alambre de los días
y la nata de otros besos
es lo que ahora me alivia.
Silbo a los pájaros negros
que tontos se desorientan
entre antenas parabólicas
y una arquitectura de tristeza.
Me pongo mi nariz de payaso
y estrujo cristales en mi pecho
para que sangren los semáforos
y las calles se vuelvan peatonales.
Y es que están cayendo racimos de uvas
sobre catedrales de paja
que fermentarán la entraña
de otro cielo y otra tierra.
En ese día, los tejados de las casas
sobrevolarán las crestas
de las gallinas cluecas.
La humanidad volverá a su cauce
porque la alopecia
se habrá apoderado
de los intelectuales.
Esa demoledora visión
perturbará a las autoridades
que congelarán los precios
y dimitirán en masa.
Las señales están ahí:
las de tráfico,
las de nuestros descalabros
y, sobre todo, esa señal
que da el teléfono al descolgarlo.
Solo hay que saber interpretarlas.

Por una literatura payasa

 

Malditas identidades

Para los de derecha
soy de izquierda,
para los de izquierda
soy un porreta,
para los porretas
soy un secreta,
para los secretas
soy un majadero,
para los majaderos
soy un tío serio,
para la gente seria
soy un don nadie,
a los nadie
les da lo mismo
lo que yo sea,
para los creyentes
soy un ateo,
para los ateos
soy un cretino,
para mi perro
soy el gran lobo,
para los lobos,
un pringao cualquiera,
para los del INEM,
un parao más,
para mi gusto,
un esclavo menos.

Por una literatura payasa

 

Besos fuera de la ley

Hoy os traigo, Diez besos fuera de la ley, de mi libro Besos a la carta. Y con esta entrada me despido de vosotros hasta septiembre. Disfrutad de un verano lleno de besos.

besos fuera de la ley

Un beso forajido
que busca refugio
y lo encuentra en tu piel.

 

Un beso malote
con todas las ganas
de darnos el lote.

 

Un beso atracador
de manos arriba
y bajarte el sujetador.

 

Un beso bandolero
que te asalta en el camino
y te deja en cueros.

 

Un beso ladrón
y luego un revolcón,
que otro día haremos el amor.

 

Un beso canalla
donde los haya
que te despierte las ganas.

 

Un beso pirata
al abordaje
de tu fragata.

 

Un beso delincuente
que deje en tu mente
la marca de mis dientes.

 

Un beso bandido,
de aquí te pillo
y te cepillo.

 

Un beso bribón
que te birle el corazón
antes de hacerte el amor.

 

El libro más fresco de este verano

Amor vacilón, humor travieso y sexo impúdico son los ingredientes de este banquete literario.

Un libro de poemas para saborear con placer y relamerse de gusto.

Te gustará, incluso si no sueles leer poesía.

Disponible en formato electrónico (2,99 €) y papel (9,99 €). Puedes leer las primeras páginas del libro aquí: http://amzn.to/2q7kOY3

Besos a la carta