Poema esdrújulo

Hoy estoy lúgubre,
tirando a fúnebre,
de lo más tétrico
y muy hermético.
Perdí a mi ballena
en la bañera
y la primavera
se heló en mi nevera.
Busco en el ático
un sueño galáctico,
pero me encuentro
un calabozo gótico.
He aquí un arranque mágico,
puede parecer trágico,
pero es de lo más cómico,
pues la palabra esdrújula
es una buena brújula
para mi verso errático
cuando se arranca al cántico.
Ahora espanto al pánico
y monto en el psiquiátrico
un fiestón modélico
con mucho sexo tántrico.
Bebo de ese tónico,
me pongo eufórico
y mi espíritu indómito
vuelve a danzar pletórico.
Y si esto que escribo,
te parece ilógico,
¿qué me dices, amigo,
de un discurso político,
de un problema económico,
de un tochazo científico
o de un sermón teológico?
Eso sí que es problemático,
un gran melón dramático
que me deja espástico
de un cólico lunático.

poema esdrújulo

Yo qué sé

Yo qué sé del bien,
yo qué sé del mal,
yo qué sé de ná,
yo estoy tó p’allá.
Yo qué sé de un plan
para el control mundial,
yo es que me hago pis
si leo El País.
Yo qué sé el porqué,
el porqué de ná,
tantas teorías
no sé para qué.
Yo qué sé del mundo
ni de tanta guerra,
yo no veo la tele
porque me marea.
Yo qué sé de Dios,
yo qué sé de Alá,
yo qué sé de Buda,
yo soy Forrets Gamp.
Yo qué sé de ti,
si no sé de mí,
déjate de penas
y vamos a reír.
Yo qué sé, mi amor,
si es bueno el jamón,
dame un besito
y luego un revolcón.
Yo qué sé del tiempo,
ni de lo eterno,
sé de este momento
y es lo que celebro.
Yo qué sé qué es bueno,
yo qué sé qué es malo,
yo ya no elijo,
yo ya no comparo.
Yo qué sé de adentro,
yo qué sé de afuera,
yo qué sé del pollo
que hay en mi nevera.
Yo me descoloco,
no sé si estoy loco,
pero sobre todo
no me como el coco.
Yo qué sé qué es cierto
o qué es puro cuento,
yo ya sólo creo
si lo experimento.
Yo soy un ignorante,
no tengo respuestas,
acaso me has visto
cara wikipedia.
No me des la monserga
con tanta seriedad,
la vida es una fiesta
y la voy a celebrar.
Yo qué sé quién soy
pero aquí estoy
y como un capullo
sigo floreciendo.

Poesía Yo qué sé

 

Mano izquierda

Mano izquierda utilizo
para torear la vida
cuando viene muy torcida
y no perder la alegría.
Mano izquierda, yo me digo,
en los días cuesta arriba
para subirlos bailando
y contagiarlos de vida.
Mano izquierda es la que uso,
cuando menos te lo esperas.
para acariciar tus muslos
y mimarte la entrepierna.
Mano izquierda preparada
para la dura embestida
de la bestia enfurecida
que a todos nos habita.
Mano izquierda y maestría
para escribir tonterías
y dibujar en el aire
mis quimeras amarillas.
Mano izquierda muy traviesa
vacilona y creativa,
las rectas, mejor torcidas
y lo serio a la parrilla.
Mano izquierda, ella sola,
la que vuela a su bola,
la que hace carambolas,
la que me deja en bolas.
Mano izquierda y mucha calma
en los días laborables
para acariciar sus horas
y volverlos más amables.
Mano izquierda y en su palma
arde el polen de la vida
que despierta nuestras risas
en esas noches sin prisas.
Mano izquierda siempre alerta
para aflojar las riendas,
para espantar las sombras
e irme por ahí de juerga.
Mano izquierda, ya te digo,
esa que no tiene enmienda
alocada y temeraria,
y que al diablo se merienda.

Disparador de escritura

Como la última entrada publicada de escritura creativa va del censor interno, venga, escribe un texto que le moleste especialmente a tu censor interno.

Poesía mano izquierda