Carta de amor a mi ordenador

Querido ordenador:
desordenado amor,
el que te tengo yo,
qué locura de fusión.
El vértigo me atrapa,
cuando le doy a inicio,
la que se inicia soy yo.
Te beso el monitor,
saboreo tu plasma,
me como tu ratón,
te acaricio el teclado,
jodé, qué descontrol.
Me abrazo a tu torre,
menuda emoción
cuando voy y te hurgo
en el reproductor.
Tu router, un disfrute,
pedazo de enchufe,
todo el día en internet
como un pescadito
atrapado en la red.
Qué power, querido,
qué point, tu amor.
Escaneo mis morros,
escaneo mis tetas,
me escaneo entera,
soy un millón de pixels
y tú me manipulas
en tu nuevo photoshop.
Me coloco los cascos
para escucharte mejor,
qué música tu voz,
ante tu ojo webcam
me voy a desnudar.
Con tu impresora laser,
cariño, las nalgas
me voy a tatuar.
Me chiflan tus puertos
y te doy para comer
dvds y cds.
Qué decir del correo
y es que casi me corro
cuando abro el e-mail,
e-mail de miel en mi piel.
Como un poema
vas y me procesas
en tu procesador
de textos y me archivas
como un documento
en tu corazón eléctrico.
Cómo te quiero, cielo,
mira que me divierto
con tus videojuegos,
eres tan travieso.
Tú nunca me olvidas,
tienes una memoria
de ochocientas gigas.
Y es que estando contigo,
amor mío, no encuentro
nunca el momento
de cerrar la sesión.

 Poesía Carta de amor

Disparador de escritura

Como esta semana la entrada de escritura creativa va de listas, al hilo de este poemilla, os dejo otra opción: haz una lista de palabras de algún campo en concreto como la fotografía, la arquitectura, la medicina, la informática, la religión, etc., y a continuación escribe algo que no tenga nada que ver con ese mundo del que estás utilizando el lenguaje. Haz un poema místico con argot taleguero o desarrolla la conversación de dos vagabundos sentados en el banco de un parque con lenguaje burocrático. Juega a utilizar las palabras fuera de su contexto.

Propósito

Atravesar el fuego
y no quemarme,
atravesar el agua
y no mojarme,
atravesar los días
sin mirar la hora,
atravesar los besos
sin quedarme en ellos,
atravesar el miedo
muerto de risa,
atravesar el círculo
hasta las afueras,
atravesar la noche
y seguir luciendo,
atravesar la calle
con el baile puesto,
atravesar la duda
sin certeza alguna,
atravesar la música
sin dar la nota,
atravesar la vida
a ras de hormiga,
atravesar el espejo
como un reflejo,
atravesar la muerte
y salir ileso,
atravesar el folio
y empezar de nuevo.

Poesía Propósito

Memondo

Me llamo Memondo,
soy tonto del bote
y como sombrero
llevo un capirote.
Yo vivo del cuento,
como sopa boba,
duermo como un tronco,
soy una marmota.
Tengo en el cerebro
agujeros negros,
ahora ya no pienso
y ando más ligero.
No estoy contratado
ni tampoco en paro,
a mí no me para
ni dios ni el diablo.
Los lunes al sol,
mejor que en el tajo,
no me contéis cuentos
de vuestros trabajos.
No tengo un móvil
ni un cuatro por cuatro
ni un salario fijo
ni cuenta en el banco.
Paso de horarios,
yo voy a lo mío,
hago lo que quiero,
no pido permiso.
Vivo muy contento,
me río de mí mismo,
la vida es juego,
siempre seré un niño.
Mira que no corro,
ya no tengo prisa,
lo contemplo todo
desde otra brisa.
Y como mascota
tengo una hiena,
estoy aprendiendo
a reír como ella.
Hablan de la crisis
en el Mercadona
con los carros llenos,
me parto la polla.
Yo cometo errores,
como todo el mundo,
pero no te culpo
de mis desaciertos.
Aunque me la peguen,
yo siempre confío,
si viene torcido,
lo toreo y sonrío.
He perdido el miedo,
ya nada espero,
no tengo deseos
ni casi recuerdos.
No hay nada seguro,
todo es incierto,
por eso apuro
todos los momentos.
Ya no me preocupo,
tan sólo me ocupo
de lo que ahora mismo
me traigo entre manos.
Espíritu abierto
es lo que cultivo,
divago y converso
hasta con los muertos.
Tal vez sea un loco,
tal vez sea un necio,
vivimos un sueño,
pues que sea bello.
Yo sólo escribo
por amor al arte,
yo sólo escribo
para enamorarte.
Como la gaviota
sigo tu pesquero,
tú tiras a puerto,
yo voy mar adentro.
Me quito el disfraz,
me paseo en cueros,
llegan los civiles
y me llevan preso.
Soy un pobre diablo
y ahora ya me largo,
que hace un buen rato
que me quema el rabo.

Disparador de escritura: Anímate, coge papel y boli, y escribe un texto presentándote en tono de humor. Es gratis y muy saludable.

Poesía Memondo