Escritura creativa 4 (Escribe a partir de tu experiencia)

Sugerencias

Escribe a partir de tu propia experiencia, escribe desde tu propia vida. Eso no significa que nuestros escritos deban ser exclusivamente autobiográficos, ni mucho menos psicologistas o «terapéuticos», más allá de que todo arte sana, nos religa y reunifica.
Somos mucho más que el personaje, o los personajes, que la familia y la sociedad, o nosotros mismos, nos han impuesto como nuestra identidad. Cuando te sientes a escribir, cuelga del perchero a todos esos personajillos y desnuda tu alma, sé fiel a sus amores, a sus odios, a sus miedos, a sus pasiones, a sus sueños. Parte de la verdad, pero utiliza la mentira, la invención, recuerda lo que decía Antonio Machado de que «la verdad también se inventa».
Y otra cosa importante: se necesita tiempo para que la experiencia cale en nosotros. Es como un proceso de fermentación: lento e inexorable. Si se entiende esto, evita uno la ansiedad y aprende la paciencia. «El genio –decía Buffon–, no es más que una gran aptitud para la paciencia».
Por lo tanto, no tengas miedo a escribir chorradas y porquerías cuando estés escribiendo tus borradores. Es la forma de despojarse de máscaras y corazas, de centrar lo que queremos decir y afinar nuestra voz.
A veces, casi siempre, cuesta centrar lo que queremos decir, así que date tiempo, no te rindas y confía en tu capacidad de cambio y evolución. Seguramente, esa historia que persigues y llevas tiempo queriendo contar, cuajará cuando menos te lo esperas, pero te ha de pillar en el camino y en la faena.
Ah, y olvídate del éxito y el fracaso. Muchos de los grandes murieron sin que su obra hubiera sido reconocida y hoy son clásicos; y a muchos de los que triunfaron en su momento, hoy no los recuerda ni Dios.
Cada individuo es único y diferente. Con cada palabra que vaya brotando de tu mente, de tu cuerpo, de tu espíritu, configurarás tu estilo. El estilo no es más que la propia voz, única e irrepetible. Y mejor cuanto más espontánea y natural. Huye del artificio. No pretendas hacer «literatura».
Para terminar: a la hora de escribir, mantente relajado, abierto, curioso, amable y risueño. No podemos perseguir la belleza si el miedo nos atenaza.
Escribe, pues, a partir de tu propia experiencia; es decir, cultiva tu propia mirada y utiliza tu propia voz. No hay más, pero tampoco menos. Parece fácil, pero no lo es tanto. Y recuerda: en lo que ocurre y me ocurre está lo que luego se me ocurre.

Continuar leyendo

Taller de escritura creativa en Nerja

Desde el 1 de abril, de 19’30 a 21’30,
todos los viernes, en Nerja:
Taller de escritura creativa «El duende en la palabra».

¿Quieres hacer un viaje por un territorio en el que reina una libertad absoluta y donde todo puede ocurrir?
¿Te atreverías a emprender una aventura en la que el protagonista vas a ser tú?
¿Sientes el vértigo de lo prohibido, te atrae lo desconocido?
¿Te gustan los placeres y el juego?
¿Estás dispuesto a enamorarte y correr riesgos?
¿Quieres saber dónde está la magia que permite atravesar el tiempo?
¿Te gusta vivir intensamente el momento?
¿Estás dispuesto a afrontar cualquier peligro, incluso el de enfrentarte a ti mismo?
¿Crees que lo imposible puede dejar de serlo?
¿Quieres escribir sobre todo ello?

Taller de Escritura Creativa

Más información: www.elduendeenlapalabra.com
Contacto: elduendeenlapalabra@gmail.com
Taller de escritura creativa en Nerja

Escritura creativa 3 (Ante el papel en blanco)

Sugerencias

Cuando ante el papel en blanco, te preguntes: ¿sobre qué demonios escribo?, estate seguro que no se agotó aún tu arsenal de ideas. Lo más probable es que estés cansado, falto de ánimo o, tal vez, que las grandes pretensiones que te haces con la escritura te inducen a considerar insignificante todo lo que se te ocurre.
A cansancio, descanso. A falta de ánimo, disciplina. Y a grandes pretensiones, humildad.
El placer de escribir y de inventar no debe enturbiarse con consideraciones de calidad o perfección formal. Este es un asunto que viene después, al corregir y pulir lo escrito, nunca en el momento de ponerse a escribir.
Uno de los problemas más comunes del escritor que empieza es el bloqueo ante el papel en blanco. Si no eres capaz de examinar las causas de tu estancamiento y de ponerle solución –humildad, disciplina, relajación–, vivirás con ansiedad lo que tiene que ser un placer.

Disparadores de escritura

Hoy nos vamos a centrar en las listas.
Las listas son una buena fórmula de acumular disparadores para utilizarlos en nuestra práctica de escritura o en esos momentos de bloqueo en los que parece que no se nos ocurre nada.
Es más, yo diría que en esas listas se van colando inadvertidamente y de una manera condensada muchos asuntos que inconscientemente nos rondan la cabeza, el corazón o las entrañas, que con todo eso y más se escribe, para aflorar en su momento, arrastrando tras de sí la historia que no sabíamos que queríamos contar.

  1. AmoOdio… Haz una lista de tus amores y de tus odios, pero rehúye los grandes temas. No escribas: «Amo la libertad, a mis hijos, la paz…» u «odio la guerra, la injusticia, la corrupción…». Eso no te llevará a ningún lado. A los grandes temas es difícil hincarles el diente. Es más fácil hablar de la libertad escribiendo sobre una tarde de verano en el río durante tu infancia, así que tira de amores y odios más personales, más cotidianos, más, por decirlo así, insignificantes: «Amo a los perros abandonados, los hierros herrumbrosos, esos pantalones cómodos y vacilones que me compré el verano pasado…» «Odio las gomas apretadas de los calzoncillos, el ruido de esa moto perdorrera en la madrugada, el sonido del móvil en el cine, la laboriosidad de las hormigas y su gregarismo…»
  2. Haz una lista con: «Quiero escribir sobre…» y vete apuntando lo que te venga en ese momento: una frase, un detalle, una ocurrencia, una imagen concreta, un olor, un sonido, un sabor, un personaje…Y ahora haz otra lista con: «No quiero escribir sobre…». Ahora oblígate a escribir de ambas listas.
  3. Haz listas con palabras que te gusten especialmente, que te resulten evocadoras.
  4. Utiliza la lista de la compra que hayas hecho y escribe un poema de amor o una historia de miedo o simplemente un texto surrealista a partir de ella. Juega. No se te olvide jugar.
  5. Haz una lista con esos chispazos y ocurrencias que te llegan mientras paseas en silencio, justo antes de quedarte dormido, mientras friegas los platos de la comida o planchas, mientras estás meando. La musa, como los gatos, siempre se presenta cuando menos la esperamos.
  6. Puedes hacer listas con tus miedos, con tus obsesiones, con tus fantasías…, para utilizarlas cuando no se te ocurre de qué escribir.

Oficio de escribir

«Escribir es un acto de amor, si no lo es, no es más que escritura». Jean Cocteau

«Durante esos años (se refiere a su adolescencia) empecé a hacer listas de títulos, a escribir largas líneas de sustantivos. Eran provocaciones, en definitiva, que hicieron aflorar mi mejor material. Yo avanzaba a tientas hacia algo sincero escondido bajo el escotillón de mi cráneo (…). Bien, si algunos de ustedes es escritor, o espera serlo, listas similares, sacadas de las barrancas del cerebro, lo ayudarán a descubrirse a sí mismo, del mismo modo que yo anduve dando bandazos hasta que al fin me encontré». Ray Bradbury

Escritura creativa 3