El barrendero

Va riendo y barriendo
con su escoba el barrendero
las colillas de cigarros
y las cacas de los perros,
los boletos de la loto
todos rotos en mil trozos
por unos supersticiosos.
Va riendo y barriendo,
con su escoba el barrendero,
esas chuches pegajosas
pegadas al pavimento,
pobre críos, qué alimento.
Va riendo y barriendo
pañuelitos de los mocos,
papeles publicitarios
y mogollón de envoltorios.
Va riendo y barriendo,
con su escoba el barrendero
amaneceres de ensueño,
palomas y gatos muertos
y flores de buganvilla,
esa negra pesadilla.
Hostia, amigo, veinte euros,
qué sorpresa, una compresa,
un condón y un mar de pipas,
donde paran los taxistas.
Va riendo y barriendo,
y se acuerda, de pequeño,
observando al barrendero
barriendo con el cepillo
por la acera y el bordillo,
Va riendo y barriendo
los malos humos y modos
y también los malos sueños
por las calles de su pueblo,
platicando con los chuchos,
contemplando ese trasero
que le alegra el día entero.
Va riendo y barriendo,
cuando llueve a cántaros,
cuando pega el Lorenzo,
cuando sopla fuerte el viento,
cazando luces al vuelo,
historias que no tienen
ni un final ni un comienzo.

Microrrelato barrendero

Disparador de escritura

Como esta semana la entrada de escritura creativa va de escribir a partir de la propia experiencia, escribe sobre un trabajo, un empleo o una labor que te guste hacer o que te gustaría hacer.

El barrendero

Una de esas raras ocasiones en que tengo el privilegio de ejercitar mi vocación

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