Escritura creativa 18 (Juega con el absurdo)

Sugerencias

 Juega con el absurdo. El absurdo no es inocente. Suele ser una eficaz manera de desnudar de mentiras eso que llamamos realidad. En los esperpentos de Valle Inclán, por ejemplo, lo trágico es cómico y al contrario, en la comicidad de muchas situaciones reside lo más profundo e inalcanzable de la tragedia humana: nuestra sociedad española se reconoce en el esperpento al primer golpe de vista. El teatro del absurdo es otro ejemplo de la fertilidad de las situaciones más disparatadas. El Quijote, la picaresca…, la literatura española está cargada de elementos absurdos, crueles y tiernos, blasfemos y místicos, cómicos y siniestros, fúnebres y placenteros.

Un método para introducir tu voz en el absurdo: escribe frases incisivas, provocadoras y disparatadas, absurdas, del tipo de “se lanzó de la cama y consiguió llegar a nado hasta la puerta de la habitación”, “la hija del árbol se asoma por un agujero de la tierra”, “los escarabajos se habían colado en el instituto”. Pasado un rato, relee esas diez o doce frases y quédate con la que más te guste, y a partir de ella construye una historia. Una vez encontrado un buen comienzo, normalmente el resto de la pieza funciona.

Un buen comienzo es esencial, es la llave del texto futuro. Y, por supuesto, un buen final también lo es.

Escribe bajo apremios muy arbitrarios, no seas monotemático. Siempre hay un tren enamorado del pueblo y que se demora en su estación o una amapola que se viste en Zara humildemente. Fija la primera frase del texto, parte de una palabra clave, o de un título, y prosigue persiguiendo lo imposible.

Disparadores de escritura

  1. Escribe diez frases incisivas, provocativas, absurdas, déjalas reposar. Vuelve más tarde sobre ellas y escribe historias cortas a partir de ellas. Déjate ir, zambúllete en el absurdo.
  2. Repara en los comienzos: parte de la primera frase de un texto, de una palabra clave, de un título, empieza por el final.
  3. Cuenta una mentira descabellada con total aplomo, no te cortes.
  4. Construye diez frases con la misma palabra concreta y mira a ver a dónde te lleva.
  5. Juega a equivocar las coas, juega con la exageración, juega con la sorpresa, juega con lo que se sale de la norma, juega con lo ilógico, con el sinsentido.
  6. Prueba diferentes inicios: testimonial, epistolar, dialogado, descriptivo, informativo, autobiográfico, histórico, en plena acción.
  7. Títulos absurdos del tipo “Un ordenador tímido”, “El móvil poeta”, “Una escobilla de váter enamorada”, es decir, un objeto normal y un atributo absurdo.

Oficio de escribir

“El comienzo es ya la mitad del todo”. Aristóteles

“En mi comienzo está mi final. En mi final está mi principio”. T. S. Eliot

“Cuando escribas vete directo y al grano, y déjate de tonterías”. Juan Madrid

“En un cuento bien logrado, las tres primeras líneas tienen casi la misma importancia que las tres últimas”. Horacio Quiroga

“Cuando se aprende a escribir sin titubeos ya no se tiene nada que decir, nada que valga la pena”. Augusto Monterroso

4 Comentarios

  1. Tus consejos siempre tan útiles, es cuestión de enganchar con ellos. escribir, escribir y escribir. Un abrazo.

    1. Gracias, Marisol, solo con el ejercicio terminamos centrando nuestras historias y descubriendo nuestra voz o nuestras voces. Un abrazo.

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