Qué dicen los poetas de la poesía 1

Comienzo hoy con esta nueva serie, “Qué dicen los poetas de la poesía“, en la que iré recopilando lo que algunos de los mejores poetas han dicho sobre la poesía. Espero que os sirva para aguzar vuestra mirada poética y afilar vuestra lengua cascabelera.
Pero antes, mi parecer:
La poesía está en la mirada del niño que juega y al que todo le maravilla y le asombra.
Está en la mirada del loco divino que salta confiado al abismo porque sabe que le crecerán alas en el camino.
Está en la mirada del payaso que se ríe del mundo y de sí mismo.
Está en la mirada del bufón que se burla de todo lo políticamente correcto.
Está en la mirada inocente del animal y en la mirada primitiva del salvaje.
Está en la mirada desposeída del nadie y en la mirada perdida del extravagante.
Está en la mirada limpia del idiota que no interpone el conocimiento entre él y las cosas.
Solo desde ahí hay creatividad poética, lo demás es artificio literario, pura floritura.
Dicho esto, vamos al lío:
“El poema es la visión instantánea que hace descubrir lo desconocido, no en una lejana tierra incógnita, sino en el corazón mismo de lo inmediato”. Rimbaud
“La poesía se niega a separar el arte de la vida; el amor del conocimiento; porque la poesía es acción, pasión, fuerza y constante renovación que cambia las fronteras. El amor es su hogar, la insurrección su ley, y su sitio está en todas partes por adelantado (…). La oscuridad que le achacan no se debe a su propia naturaleza, que consiste en alumbrar, sino a la noche que ella explora: la del alma y la del misterio que baña al ser humano”. Saint-Jonh Perse
“La poesía es el arte de expresar lo máximo diciendo lo mínimo”. A. Gidé
“La poesía es música por excelencia”. Mallarmé
(Inciso: El sonido es la materia prima de la poesía.
La palabra “poema” proviene de un término arameo que significa “el sonido del agua corriendo sobre los guijarros”.
Y la palabra “verso” proviene del latín “versus” que en su origen se refería al movimiento de ida y vuelta ejecutado por el labrador al arar la tierra).
“La poesía es la articulación rítmica de la emoción. La emoción semeja un impulso que despierta en nosotros algo parecido a un impulso sexual. La emoción parte del hueco del estómago, sube por el pecho y después se va por la boca y los oídos en forma de una queja, de un gruñido o simplemente de un suspiro”. Allen Ginsberg
“La poesía es una forma de agarrar la vida por el cuello” R. Frost
“La poesía, toda, es un viaje a lo desconocido” Mayakovsky

Disparador de escritura

Pues bien, emprende ahora mismo ese “viaje a lo desconocido”, ve al “corazón mismo de lo inmediato” olvídate de los grandes temas (el amor, la paz, la justicia…) y escribe un poema sobre un objeto cualquiera de tu casa como, por ejemplo, la escobilla del váter; un gesto sin importancia, como rascarse una oreja; un asunto banal, como poner la lavadora o fregar los platos. Y estate atento a los descubrimientos que ese viaje te puede deparar.

P.D.- La mejor poesía de amor que he leído en los últimos años está en el tercer libro del nerjeño Manuel Gallardo, “Vivencia y querencias“, (2015) impecablemente editado por la Imprenta Costa del Sol, y se trata de una poesía a su espuerta. Un ejemplo cercano de lo que puede lograr la alquimia poética.

Podéis encontrar el libro en la Librería Europa de Nerja.

Qué dicen los poetas de la poesía 1

Mano izquierda

Mano izquierda utilizo
para torear la vida
cuando viene muy torcida
y no perder la alegría.
Mano izquierda, yo me digo,
en los días cuesta arriba
para subirlos bailando
y contagiarlos de vida.
Mano izquierda es la que uso,
cuando menos te lo esperas.
para acariciar tus muslos
y mimarte la entrepierna.
Mano izquierda preparada
para la dura embestida
de la bestia enfurecida
que a todos nos habita.
Mano izquierda y maestría
para escribir tonterías
y dibujar en el aire
mis quimeras amarillas.
Mano izquierda muy traviesa
vacilona y creativa,
las rectas, mejor torcidas
y lo serio a la parrilla.
Mano izquierda, ella sola,
la que vuela a su bola,
la que hace carambolas,
la que me deja en bolas.
Mano izquierda y mucha calma
en los días laborables
para acariciar sus horas
y volverlos más amables.
Mano izquierda y en su palma
arde el polen de la vida
que despierta nuestras risas
en esas noches sin prisas.
Mano izquierda siempre alerta
para aflojar las riendas,
para espantar las sombras
e irme por ahí de juerga.
Mano izquierda, ya te digo,
esa que no tiene enmienda
alocada y temeraria,
y que al diablo se merienda.

Disparador de escritura

Como la última entrada publicada de escritura creativa va del censor interno, venga, escribe un texto que le moleste especialmente a tu censor interno.

Poesía mano izquierda

El oficio de escritor, de Ana Ayuso

El oficio de escritor“, de Ana Ayuso, de Ediciones Fuentetaja, es una selección de textos de de los más importantes escritores sobre su práctica literaria.
La nómina es larga: Conrad, Durrell, Monterroso, Carver, Hammett, Gardner, Rilke, Goytisolo, Vizinezey, Gorki, Kerouac, Barthes, Arlt, Yourcenar, Hamingway, Bioy Casares, Flaubert, Kafka, Borges, Vargas Llosa, Joyce, Simenon, Sampedro, Duras, Woolf, Pessoa, Onetti, Steinbeck, Nabokov, García Márquez, Bradbury, Morrison, Capote, Martín Gaite, Faulkner, Rulfo, Highsmith, Costeau, Bernhard y Proust. Ahí es na.
El resultado, un libro que no solo es un placer leer, sino que además constituye una útil herramienta para cualquiera que esté en el camino de la escritura creativa.
La experiencia de los que nos procedieron siempre es de gran ayuda para afrontar los escollos que nos vamos encontrando. Te aseguro que te ahorrará mucho tiempo y te servirá para afinar tu puntería creativa.
El libro está dividido en cinco capítulos y a lo largo de sus páginas irás descubriendo qué es lo que les llevó a escribir, lo que todos deben a su infancia, de dónde nacen sus historias, en qué consiste el proceso creativo, por qué les gusta y nos gusta jugar a ser otros, qué, es la inspiración, cómo vivir la soledad y la angustia al escribir, entre otros muchos aspectos de la escritura.
Tranquilo, nada de teorías literarias y sí mucho de la práctica de la escritura es lo que te vas a encontrar en este libro ameno, divertido y útil, muy útil.

Y para acabar, te dejo con Truman Capote que nos cuenta con su habitual desparpajo su infancia en Nueva Orleans:

«(…) mi infancia transcurrió en regiones del país y entre personas que carecían de toda actitud cultural (…) naturalmente en este medio, yo era considerado un tanto excéntrico, lo cual era bastante justo, y además estúpido, lo cual resentía adecuadamente. Con todo despreciaba la escuela (…) y año tras año suspendía las materias más sencillas, por pura aversión y fastidio. Faltaba a clase cuando menos dos veces a la semana y a cada rato me escapaba de casa. Una vez me fugué con una amiga que vivía en la casa de enfrente: una muchacha mucho mayor que yo que posteriormente alcanzó cierta fama porque asesinó a media docena e personas y fue electrocutada en Sing Sing. La llamaron “La Asesina Corazones Solitarios” (…) finalmente, cuando tenía unos doce años, si no recuerdo mal, el director de la escuela a la que asistía visitó a mi familia y le dijo que en su opinión y en la de los demás maestros yo era “subnormal”. Aparte de lo que hayan pensado en su fuero interno, mis parientes se dieron oficialmente por ofendidos, y en un esfuerzo por probar que yo no era subnormal, me mandaron sin pérdida de tiempo a una escuela de estudios psicoanalíticos en una universidad del este, donde me examinaron el coeficiente de inteligencia (…) regresé a casa proclamado genio por la ciencia. No sé quién se sintió más abrumado, si mis antiguos maestros, que se negaron a creerlo, o mis parientes, que no quisieron creerlo: todo lo que querían que les dijeran era que yo era un simpático muchachito normal. ¡Ja, ja!»

El oficio de escritor