Cultiva tu talento literario, de Thaisa Frank y Dorothy Wall

Cultiva tu talento literario“, de Thaisa Frank y Dorothy Wall, publicado por Ediciones Urano (1ª edición, 1996), es un libro de escritura creativa aplicada a la narración de historias, ya sea en relatos o novelas.
Las autoras mantienen en su Introducción que la alquimia de la narración es imposible de explicar, ya que parte del proceso permanece inconsciente incluso para el propio escritor.
El libro está dividido en cuatro grandes capítulos: “La voz”, “La historia”, “La revisión” y un último capítulo de dicado a “Mantener viva la voz”.
“La voz –dicen las autoras– no es algo caprichoso. Es simplemente, el modo en que el escritor se proyecta en su arte, la forma en que recurre a sí mismo cuando escribe: su sentido del humor, su ironía, su manera de ver a la gente y los acontecimientos, de usar el lenguaje y entretener a los demás. Y también es el modo en que utiliza esas partes de sí mismo para contar una historia”.
Y añaden: “Se necesita tiempo y paciencia para pulir esa voz (…). Sin embargo, cuando a la voz natural se le permite llevar la iniciativa, el resultado es una historia con garra y espíritu“.
A partir de ahí, las autoras van desgranando en el primer capítulo la forma de conectar y liberar esa voz natural, cruda y espontánea, con múltiples ejercicios prácticos. La voz natural –nos dicen– “es la forma en que se escribe cuando no se tiene tiempo para ser elegante“.
En el segundo capítulo nos sugieren cómo utilizar esa voz “para dar forma a un relato que nadie más que uno pueda contar”. Acompañado también de numerosos ejercicios prácticos para trabajar los diferentes elementos de la narración: punto de vista, tono, atmósfera, argumento, trama, diálogo, personajes, etc.
El tercer capítulo, dedicado a la revisión del texto, es muy útil para enfocar una corrección que vaya de lo general a lo más concreto sin dejar de estar conectados con el “entusiasmo original de nuestra voz natural”.
El último capítulo, “Mantener viva la voz”, está lleno de sugerencias y propuestas prácticas para hacer que esa voz natural evolucione adentrándose y explorando territorios vírgenes, a través del proceso de prueba y error, así como con la escucha y el trabajo con la verdad y la mentira.
Thaisa Frank y Dorothy Wall, terminan su libro, “Cultiva tu talento literario“, recordándonos que, aunque los libros y maestros nos puedan ayudar a encontrar ese tesoro que llevamos todos dentro y que queremos compartir, “solo tú puedes escribir tus historias, sólo tú puedes descubrir cómo escribirlas. Crea tu propio modo de improvisar, al escribir y al vivir. Deconstruye este libro. Corónate como soberano: de tu vida, de tu voz, de tus historias”.

Cultiva tu talento literario, de Thaisa Frank y Dorothy Wall

Confesión

Y a mí qué, vamos que me da lo mismo. Que ni fu ni fa, que me da completamente igual el maltrato a la mujer, el agujero en la capa de ozono, las guerras; me la suda el hambre en el mundo, la crisis del euro, los muertos en la carreteras; me da lo mismo que las señoronas se hagan abrigos con los bebés focas, me la traen floja la sanidad y la educación públicas, los derechos universales o que acuchillen a un padre en Navidades cuando salía de comprar los reyes para su hijito; me importa una mierda la desaparición del lince, los crímenes cotidianos y los de lesa humanidad; no me quita el sueño ni el cielo ni el infierno ni Dios ni toda esa cohorte de demonios que se sientan en los gobiernos o en los consejos de administración; me importa un pimiento la pobreza, la tortura, el gobierno en la sombra y los millones de perfiles de facebook; me importa un huevo los tsunamis, los terremotos y las riadas que asolan comarcas enteras en la época del monzón. La verdad, estaría de siquiátrico, si todo eso me importara algo. Soy un tipo frío, a mí todo me deja helado. Es el estado en el que he nacido y en el que me gustaría permanecer. Aunque sé que eso es imposible. Llegará el calor y me derretiré. Y cuando eso ocurra, nadie llorará por compasión delante de un muñeco de nieve agonizando en mitad de un parque. Ya ves, lo que a unos nos da la vida, a otros los mata, como a ese mendigo tumbado en el banco que hay enfrente de mí, envuelto en periódicos y abrazado a su cartón de vino barato vacío. Al menos ha sido una muerte dulce, yo me abrasaré hasta terminar licuado en cuanto salga el sol.

Disparador de escritura

Venga, escribe a partir de lo contrario de lo que piensas y mira a ver a dónde te lleva. Juega hasta con tus principios, recuerda esa frase de Groucho Marx: “Estos son mis principios, si no le gustan, tengo otros”.

Microrrelato confesión

Escritura creativa 7 (Directamente a las cosas)

Sugerencias

Máxima fundamental en la escritura: directamente a las cosas.
Al escribir, acércate a las cosas como si cada vez fuese la primera. Cultiva tu sensibilidad y mantén una actitud ingenua y curiosa siempre.
Cualquier cosa sirve para comenzar a escribir, pero a partir de ahí hay que volar, atreverse, ir a todas partes, recorrer las calles del mundo y de la vida.
Cuando escribas, lo sabes todo, todo es verdad, puedes decir lo que quieras. La escritura es consecuencia del asombro.
La sencillez es el mayor valor en arte. Hemos olvidado cosas muy simples y fundamentales, como el olor corporal o la importancia de la respiración: se impone el retorno.
Cuando se te vaya una idea, no trates de volver a atraparla en las palabras, en el pensamiento discursivo: intenta volver al instante en que nació, en que sentiste esa idea, a aquello que te sacudió.
Un buen método para resolver las dificultades de la escritura es escribir dichas dificultades: un problema que anotamos es un problema que medio resolvemos.
Y recuerda que el significado etimológico de estética está relacionado con los verbos percibir y sentir.

Disparadores de escritura

  1. Escribe de dónde vienes, qué haces, qué es lo que te ha hecho ser como eres. Empieza con cualquier cosa que tengas delante, la situación, si estás tranquilo, ofrece el argumento.
  2. Anota tres cosas que te parezcan fundamentales en tu vida y luego escribe sobre ellas como si no tuvieran ninguna importancia.
  3. Esboza una historia en cinco líneas y mira a ver, como lector, qué preguntas te surgen. Entrena tu mecánica de la curiosidad. No des nada por supuesto.
  4. Juega con la hipótesis fantástica, de la que hablaba Gianni Rodari: ¿Qué pasaría si…? O llévala a tu vida: ¿Qué hubiera pasado si…?
  5. Dale la vuelta a la cosa y escribe partiendo de lo contrario de lo que piensas.
  6. Anota las dificultades que te encuentras a la hora de escribir.

Oficio de escribir

“Normalmente, los que poseen un gran talento son ingenuos”. Montesquieu
“Una gran verdad es aquella cuyo opuesto también lo es”. Thomas Mann
“Busca a tu complementario,/ que marcha siempre contigo/ y suele ser tu contrario”. Antonio Machado
“Entre el crimen y la inocencia no hay más que el espesor de una hoja de papel timbrado”. Anatole France
“Lo horrendo es bello y lo bello es horrendo”. Shakespeare
“No se piensa más que por imágenes. Si quieres ser filósofo, escribe novelas”. A. Camus
“El que se demora demasiado en examinar sus proyectos, no los ejecuta. Para escribir no hay mejor receta que escribir”. Bioy Casares

Escritura creativa 7 (Directamente a las cosas)