Qué dicen los poetas de la poesía 2

Continúo con la recopilación de citas, dentro de la serie “Qué dicen los poetas de la poesía“:

“El poema comunica el poema, y no quiere ni puede comunicar otra cosa” Julio Cotázar

“La poesía se explica sola; si no, no se explica (…). La poesía es una aventura hacia lo absoluto”. Pedro Salinas

“Poesía es iluminación interior”. Bécquer

“La poesía hace visible lo invisible”. N. Sarraute

“El alma del poeta se orienta hacia el misterio”. Antonio Machado

“Quizá la costumbre/ te ha convertido en ese personaje/ hierático y solemne que malvive/ entre el miedo terrible a verse desnudo/ y el terrible deseo de desnudarse”. Martí i Pol

“En un libro de poemas, a veces, encuentras el hálito de un hombre que se resiste a pensar que desnudarse moralmente en público es un pecado mortal”. M. Roig.

“La poesía es el brotar espontáneo de sentimientos llenos de fuerza; se origina en la emoción cultivada en la tranquilidad”. Wordsworth

“Hay en mis venas gotas de sangre jacobina/ pero mis versos brotan de manantial sereno” A. Machado

“El poeta ha de hacerse en la visión de un largo, inmenso y razonado desbordamiento de todos los sentidos. Todas las formas del amor, del sufrimiento, de la locura: ha de buscar en sí mismo, ha de agotar en sí mismo todos los venenos, para quedarse sólo con las quintaesencias”. Rimbaud

Qué dicen los poetas de la poesía 2

Y para terminar os dejo con un poema de Julio Cortázar:

Para leer de forma interrogativa

“Has visto
verdaderamente has visto
la nieve los astros los pasos afelpados de la brisa
Has tocado
de verdad has tocado
el plato el pan la cara de esa mujer que tanto amas
Has vivido
como un golpe en la frente el instante el jadeo la caída la fuga
Has sabido
con cada poro de la piel has sabido
que tus ojos tus manos tu sexo tu blando corazón
había que tirarlos
había que llorarlos
había que inventarlos otra vez”

Disparador de escritura

Venga, anímate y escribe un poema en forma interrogativa. Aparca el miedo y desnuda tu alma de preguntas.

 

Yo qué sé

Yo qué sé del bien,
yo qué sé del mal,
yo qué sé de ná,
yo estoy tó p’allá.
Yo qué sé de un plan
para el control mundial,
yo es que me hago pis
si leo El País.
Yo qué sé el porqué,
el porqué de ná,
tantas teorías
no sé para qué.
Yo qué sé del mundo
ni de tanta guerra,
yo no veo la tele
porque me marea.
Yo qué sé de Dios,
yo qué sé de Alá,
yo qué sé de Buda,
yo soy Forrets Gamp.
Yo qué sé de ti,
si no sé de mí,
déjate de penas
y vamos a reír.
Yo qué sé, mi amor,
si es bueno el jamón,
dame un besito
y luego un revolcón.
Yo qué sé del tiempo,
ni de lo eterno,
sé de este momento
y es lo que celebro.
Yo qué sé qué es bueno,
yo qué sé qué es malo,
yo ya no elijo,
yo ya no comparo.
Yo qué sé de adentro,
yo qué sé de afuera,
yo qué sé del pollo
que hay en mi nevera.
Yo me descoloco,
no sé si estoy loco,
pero sobre todo
no me como el coco.
Yo qué sé qué es cierto
o qué es puro cuento,
yo ya sólo creo
si lo experimento.
Yo soy un ignorante,
no tengo respuestas,
acaso me has visto
cara wikipedia.
No me des la monserga
con tanta seriedad,
la vida es una fiesta
y la voy a celebrar.
Yo qué sé quién soy
pero aquí estoy
y como un capullo
sigo floreciendo.

Poesía Yo qué sé

 

Cultiva tu talento literario, de Thaisa Frank y Dorothy Wall

Cultiva tu talento literario“, de Thaisa Frank y Dorothy Wall, publicado por Ediciones Urano (1ª edición, 1996), es un libro de escritura creativa aplicada a la narración de historias, ya sea en relatos o novelas.
Las autoras mantienen en su Introducción que la alquimia de la narración es imposible de explicar, ya que parte del proceso permanece inconsciente incluso para el propio escritor.
El libro está dividido en cuatro grandes capítulos: “La voz”, “La historia”, “La revisión” y un último capítulo de dicado a “Mantener viva la voz”.
“La voz –dicen las autoras– no es algo caprichoso. Es simplemente, el modo en que el escritor se proyecta en su arte, la forma en que recurre a sí mismo cuando escribe: su sentido del humor, su ironía, su manera de ver a la gente y los acontecimientos, de usar el lenguaje y entretener a los demás. Y también es el modo en que utiliza esas partes de sí mismo para contar una historia”.
Y añaden: “Se necesita tiempo y paciencia para pulir esa voz (…). Sin embargo, cuando a la voz natural se le permite llevar la iniciativa, el resultado es una historia con garra y espíritu“.
A partir de ahí, las autoras van desgranando en el primer capítulo la forma de conectar y liberar esa voz natural, cruda y espontánea, con múltiples ejercicios prácticos. La voz natural –nos dicen– “es la forma en que se escribe cuando no se tiene tiempo para ser elegante“.
En el segundo capítulo nos sugieren cómo utilizar esa voz “para dar forma a un relato que nadie más que uno pueda contar”. Acompañado también de numerosos ejercicios prácticos para trabajar los diferentes elementos de la narración: punto de vista, tono, atmósfera, argumento, trama, diálogo, personajes, etc.
El tercer capítulo, dedicado a la revisión del texto, es muy útil para enfocar una corrección que vaya de lo general a lo más concreto sin dejar de estar conectados con el “entusiasmo original de nuestra voz natural”.
El último capítulo, “Mantener viva la voz”, está lleno de sugerencias y propuestas prácticas para hacer que esa voz natural evolucione adentrándose y explorando territorios vírgenes, a través del proceso de prueba y error, así como con la escucha y el trabajo con la verdad y la mentira.
Thaisa Frank y Dorothy Wall, terminan su libro, “Cultiva tu talento literario“, recordándonos que, aunque los libros y maestros nos puedan ayudar a encontrar ese tesoro que llevamos todos dentro y que queremos compartir, “solo tú puedes escribir tus historias, sólo tú puedes descubrir cómo escribirlas. Crea tu propio modo de improvisar, al escribir y al vivir. Deconstruye este libro. Corónate como soberano: de tu vida, de tu voz, de tus historias”.

Cultiva tu talento literario, de Thaisa Frank y Dorothy Wall