Escritura creativa 5 (Escribe un diario peligroso)

Sugerencias

Una buena forma de practicar la escritura creativa, partiendo, como decíamos en la anterior entrada, de nuestra propia experiencia, es escribir un diario, a ser posible un diario peligroso.
Hazlo sin ninguna pretensión literaria, como puro ejercicio de libertad expresiva, como un juego creativo, divirtiéndote con ello. No lo olvides, a escribir se aprende escribiendo.
En un diario cabe todo, cualquier contendido, cualquier formato. Te puedes poner poético y escribir un poema de amor a las zapatillas que usas en casa, narrar toda una historia descabellada después de tu compra en el Mercadona, puedes recoger un diálogo que hayas escuchado en el ascensor o en metro y continuarlo y llevarlo hacia donde quieras, puedes partir de una noticia y reescribirla como quieras porque ahora tú eres el corresponsal de guerra, puede hacer un apunte autobiográfico que te sorprenda, puedes dibujar, recortar y pegar una imagen y escribir a partir de ella, puedes escribir a la deriva.
Es tu diario y puedes hacer lo que quieras, no va a haber ningún profesor que te juzgue, te califique, te apruebe o te suspensa.
En tu diario puedes, incluso, dejar de ser quien crees que eres y convertirte en una niña de siete años que piensa que los adultos están locos o en un viejo de cien que se parte la polla con todo. Puedes ser un preso recluido en una cárcel de máxima seguridad, una ejecutiva agresiva e implacable o una monja de clausura que tiene un lance amoroso con el jardinero del convento.
Puedes ser, incluso, una piedra, una araña, un algarrobo o un gato arisco y cabrón y contar cómo ves el mundo, la vida y el día a día desde ahí.
En cualquier caso, con lo que has de tener mucho cuidado es con el típico diario cifrado, ese que se usa como válvula de seguridad y no como olla a presión.
El truco: escribir un diario peligroso. Se trata de descubrir lo que no sabes, no de registrar mecánicamente lo que ya sabes. Huye del lenguaje abstracto y autorreflexivo y psicoanalizante. Sé preciso, concreto, visual. Parte hacia lo desconocido, aventúrate, corre riesgos, sé indómito y osado en tus pensamientos y en la manera en que los expresas.
Usa tu diario para descubrir el lenguaje en bruto, los personajes y las voces que te habitan, los temas que vuelven una y otra vez a ti como pegajosas moscas.
Escribe una página al día, no te va a llevar más de diez o quince minutos y al final del año tendrás un libro o varios.
No cuentes la versión oficial de ese día, concéntrate en imágenes y hechos que se te hayan grabado, verás cómo lo que te parece trivial, deja de serlo, y lo que parece muy importante puede alcanzar una dimensión cómica que te aliviará de tan pesada carga.

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Juego y escritura 4

Hoy en “Juego y escritura 4” os traigo una recopilación de testimonios de diferentes escritores que ahondan en lo que venimos hablando: la escritura y el arte como un juego creativo.

“En lo que a mí se refiere, el juego es una noción muy seria. Desde niño, y ahora más que nunca, todo juego que sea verdadero, que no sea comedia o diversión momentánea, es decir, el juego tal como lo juegan los niños o como trato de jugarlo yo como escritor, corresponde a un arquetipo, viene desde muy adentro, del inconsciente colectivo, de la memoria de la especie. Yo creo que el juego es la forma desacralizada de todo para lo que la humanidad inicial son ceremonias sagradas”. Julio Cortázar

“El acto creativo encuentra su analogía y metáfora en el juego del niño. Se basa, como éste, en dos tendencias lúdicas: la curiosidad y la satisfacción”. Luis Racionero

“El arte, como el juego, es un retorno a las fuentes originarias de la infancia”. Winnicott

“El juego es el fundamento del lenguaje, de la guerra y del arte. La función lúdica culmina en la poesía (…). La poesía proviene del juego. Se halla más allá de lo serio, en aquel recinto más antiguo donde habita el niño, el animal, el salvaje y el vidente, en el campo del sueño, del encanto, de la embriaguez y de la risa (…). Nada hay que esté tan cerca del puro concepto de juego como esa esencia primitiva de la poesía”. Johan Huizinga

“En todo rito hay elementos lúdicos. Incluso podría decirse que el juego es la raíz del rito. Los dioses son, por esencia, jugadores. Al jugar, crean”. Octavio Paz

“Lo que diferencia a los dioses de los hombres es que mientras estos se pasan la vida tratando de averiguar ‘las reglas del juego’, aquellos se limitan a jugar”. Rafael Argullol

“La madurez significa haber recuperado aquella seriedad que de niños teníamos al jugar”. Nietzsche

“Sólo juega el hombre cuando es hombre en el pleno sentido de la palabra, y sólo es plenamente hombre cuando juega”. Schiller

“Algunos sociólogos modernos ven al niño interior como una figura de creatividad y espontaneidad, pero el niño de Jung es más complejo. No nos aproximamos a su poder huyendo de su vulnerabilidad, sino reclamándola. Hay un poder especial asociado con la ignorancia y la incapacidad de la figura del niño (…). Si queremos conocer al niño, y además cuidar de esta figura sin tratar de mejorarla, entonces tenemos que encontrar un lugar para el andar errante, la desorientación y el desvalimiento. Todo esto también es el niño”. Thomas Moore

Recordad: el juego está vinculado a la libertad, a la rebelión, al placer y al conocimiento.

Diferenciad entre los ‘jueguecitos psicológicos’ con los que nos ocultamos y nos protegemos de los demás, y el juego espontáneo que implica todo el ser.

Relajaos, sed vosotros mismos.

Todo lo que realmente importa y merece la pena en la vida tiene que ver con el juego: el amor, la amistad, el descubrimiento, tener un hijo, viajar, el sexo, la fiesta, la creación…

Por eso, no convirtamos el juego en ‘jueguecito’; no lo convirtamos en una máscara que nos oculte, sino en un medio de expresión. No nos instalemos en lo cómodo, lo cómodo es lo consabido, lo consabido es aburrido, lo aburrido está muerto.

Jugar es explorar zonas desconocidas de nosotros mismos, algunas tan inaccesibles y extrañas que nos resultan increíbles. Hay que jugar jugándosela, hay que correr riesgos, abrir caminos nuevos; que el juego nos sorprenda, dejémonos atrapar por él. Aventurémonos siempre más allá.

El único impedimento para jugar es nuestro miedo, pero ese miedo desaparece en cuanto aceptamos que en el juego también hay frustraciones, problemas, descoloques, no te preocupes, convive con ellos y sigue adelante inocente y confiado.

Os dejo con un vídeo, para que no le deis la espalda al juego cuando llame a vuestra puerta. Dedicado a mi maestro Perro:

 

El barrendero

Va riendo y barriendo
con su escoba el barrendero
las colillas de cigarros
y las cacas de los perros,
los boletos de la loto
todos rotos en mil trozos
por unos supersticiosos.
Va riendo y barriendo,
con su escoba el barrendero,
esas chuches pegajosas
pegadas al pavimento,
pobre críos, qué alimento.
Va riendo y barriendo
pañuelitos de los mocos,
papeles publicitarios
y mogollón de envoltorios.
Va riendo y barriendo,
con su escoba el barrendero
amaneceres de ensueño,
palomas y gatos muertos
y flores de buganvilla,
esa negra pesadilla.
Hostia, amigo, veinte euros,
qué sorpresa, una compresa,
un condón y un mar de pipas,
donde paran los taxistas.
Va riendo y barriendo,
y se acuerda, de pequeño,
observando al barrendero
barriendo con el cepillo
por la acera y el bordillo,
Va riendo y barriendo
los malos humos y modos
y también los malos sueños
por las calles de su pueblo,
platicando con los chuchos,
contemplando ese trasero
que le alegra el día entero.
Va riendo y barriendo,
cuando llueve a cántaros,
cuando pega el Lorenzo,
cuando sopla fuerte el viento,
cazando luces al vuelo,
historias que no tienen
ni un final ni un comienzo.

Microrrelato barrendero

Disparador de escritura

Como esta semana la entrada de escritura creativa va de escribir a partir de la propia experiencia, escribe sobre un trabajo, un empleo o una labor que te guste hacer o que te gustaría hacer.

El barrendero

Una de esas raras ocasiones en que tengo el privilegio de ejercitar mi vocación