Confesión

Y a mí qué, vamos que me da lo mismo. Que ni fu ni fa, que me da completamente igual el maltrato a la mujer, el agujero en la capa de ozono, las guerras; me la suda el hambre en el mundo, la crisis del euro, los muertos en la carreteras; me da lo mismo que las señoronas se hagan abrigos con los bebés focas, me la traen floja la sanidad y la educación públicas, los derechos universales o que acuchillen a un padre en Navidades cuando salía de comprar los reyes para su hijito; me importa una mierda la desaparición del lince, los crímenes cotidianos y los de lesa humanidad; no me quita el sueño ni el cielo ni el infierno ni Dios ni toda esa cohorte de demonios que se sientan en los gobiernos o en los consejos de administración; me importa un pimiento la pobreza, la tortura, el gobierno en la sombra y los millones de perfiles de facebook; me importa un huevo los tsunamis, los terremotos y las riadas que asolan comarcas enteras en la época del monzón. La verdad, estaría de siquiátrico, si todo eso me importara algo. Soy un tipo frío, a mí todo me deja helado. Es el estado en el que he nacido y en el que me gustaría permanecer. Aunque sé que eso es imposible. Llegará el calor y me derretiré. Y cuando eso ocurra, nadie llorará por compasión delante de un muñeco de nieve agonizando en mitad de un parque. Ya ves, lo que a unos nos da la vida, a otros los mata, como a ese mendigo tumbado en el banco que hay enfrente de mí, envuelto en periódicos y abrazado a su cartón de vino barato vacío. Al menos ha sido una muerte dulce, yo me abrasaré hasta terminar licuado en cuanto salga el sol.

Disparador de escritura

Venga, escribe a partir de lo contrario de lo que piensas y mira a ver a dónde te lleva. Juega hasta con tus principios, recuerda esa frase de Groucho Marx: “Estos son mis principios, si no le gustan, tengo otros”.

Microrrelato confesión

Escritura creativa 7 (Directamente a las cosas)

Sugerencias

Máxima fundamental en la escritura: directamente a las cosas.
Al escribir, acércate a las cosas como si cada vez fuese la primera. Cultiva tu sensibilidad y mantén una actitud ingenua y curiosa siempre.
Cualquier cosa sirve para comenzar a escribir, pero a partir de ahí hay que volar, atreverse, ir a todas partes, recorrer las calles del mundo y de la vida.
Cuando escribas, lo sabes todo, todo es verdad, puedes decir lo que quieras. La escritura es consecuencia del asombro.
La sencillez es el mayor valor en arte. Hemos olvidado cosas muy simples y fundamentales, como el olor corporal o la importancia de la respiración: se impone el retorno.
Cuando se te vaya una idea, no trates de volver a atraparla en las palabras, en el pensamiento discursivo: intenta volver al instante en que nació, en que sentiste esa idea, a aquello que te sacudió.
Un buen método para resolver las dificultades de la escritura es escribir dichas dificultades: un problema que anotamos es un problema que medio resolvemos.
Y recuerda que el significado etimológico de estética está relacionado con los verbos percibir y sentir.

Disparadores de escritura

  1. Escribe de dónde vienes, qué haces, qué es lo que te ha hecho ser como eres. Empieza con cualquier cosa que tengas delante, la situación, si estás tranquilo, ofrece el argumento.
  2. Anota tres cosas que te parezcan fundamentales en tu vida y luego escribe sobre ellas como si no tuvieran ninguna importancia.
  3. Esboza una historia en cinco líneas y mira a ver, como lector, qué preguntas te surgen. Entrena tu mecánica de la curiosidad. No des nada por supuesto.
  4. Juega con la hipótesis fantástica, de la que hablaba Gianni Rodari: ¿Qué pasaría si…? O llévala a tu vida: ¿Qué hubiera pasado si…?
  5. Dale la vuelta a la cosa y escribe partiendo de lo contrario de lo que piensas.
  6. Anota las dificultades que te encuentras a la hora de escribir.

Oficio de escribir

“Normalmente, los que poseen un gran talento son ingenuos”. Montesquieu
“Una gran verdad es aquella cuyo opuesto también lo es”. Thomas Mann
“Busca a tu complementario,/ que marcha siempre contigo/ y suele ser tu contrario”. Antonio Machado
“Entre el crimen y la inocencia no hay más que el espesor de una hoja de papel timbrado”. Anatole France
“Lo horrendo es bello y lo bello es horrendo”. Shakespeare
“No se piensa más que por imágenes. Si quieres ser filósofo, escribe novelas”. A. Camus
“El que se demora demasiado en examinar sus proyectos, no los ejecuta. Para escribir no hay mejor receta que escribir”. Bioy Casares

Escritura creativa 7 (Directamente a las cosas)

Qué dicen los poetas de la poesía 1

Comienzo hoy con esta nueva serie, “Qué dicen los poetas de la poesía“, en la que iré recopilando lo que algunos de los mejores poetas han dicho sobre la poesía. Espero que os sirva para aguzar vuestra mirada poética y afilar vuestra lengua cascabelera.
Pero antes, mi parecer:
La poesía está en la mirada del niño que juega y al que todo le maravilla y le asombra.
Está en la mirada del loco divino que salta confiado al abismo porque sabe que le crecerán alas en el camino.
Está en la mirada del payaso que se ríe del mundo y de sí mismo.
Está en la mirada del bufón que se burla de todo lo políticamente correcto.
Está en la mirada inocente del animal y en la mirada primitiva del salvaje.
Está en la mirada desposeída del nadie y en la mirada perdida del extravagante.
Está en la mirada limpia del idiota que no interpone el conocimiento entre él y las cosas.
Solo desde ahí hay creatividad poética, lo demás es artificio literario, pura floritura.
Dicho esto, vamos al lío:
“El poema es la visión instantánea que hace descubrir lo desconocido, no en una lejana tierra incógnita, sino en el corazón mismo de lo inmediato”. Rimbaud
“La poesía se niega a separar el arte de la vida; el amor del conocimiento; porque la poesía es acción, pasión, fuerza y constante renovación que cambia las fronteras. El amor es su hogar, la insurrección su ley, y su sitio está en todas partes por adelantado (…). La oscuridad que le achacan no se debe a su propia naturaleza, que consiste en alumbrar, sino a la noche que ella explora: la del alma y la del misterio que baña al ser humano”. Saint-Jonh Perse
“La poesía es el arte de expresar lo máximo diciendo lo mínimo”. A. Gidé
“La poesía es música por excelencia”. Mallarmé
(Inciso: El sonido es la materia prima de la poesía.
La palabra “poema” proviene de un término arameo que significa “el sonido del agua corriendo sobre los guijarros”.
Y la palabra “verso” proviene del latín “versus” que en su origen se refería al movimiento de ida y vuelta ejecutado por el labrador al arar la tierra).
“La poesía es la articulación rítmica de la emoción. La emoción semeja un impulso que despierta en nosotros algo parecido a un impulso sexual. La emoción parte del hueco del estómago, sube por el pecho y después se va por la boca y los oídos en forma de una queja, de un gruñido o simplemente de un suspiro”. Allen Ginsberg
“La poesía es una forma de agarrar la vida por el cuello” R. Frost
“La poesía, toda, es un viaje a lo desconocido” Mayakovsky

Disparador de escritura

Pues bien, emprende ahora mismo ese “viaje a lo desconocido”, ve al “corazón mismo de lo inmediato” olvídate de los grandes temas (el amor, la paz, la justicia…) y escribe un poema sobre un objeto cualquiera de tu casa como, por ejemplo, la escobilla del váter; un gesto sin importancia, como rascarse una oreja; un asunto banal, como poner la lavadora o fregar los platos. Y estate atento a los descubrimientos que ese viaje te puede deparar.

P.D.- La mejor poesía de amor que he leído en los últimos años está en el tercer libro del nerjeño Manuel Gallardo, “Vivencia y querencias“, (2015) impecablemente editado por la Imprenta Costa del Sol, y se trata de una poesía a su espuerta. Un ejemplo cercano de lo que puede lograr la alquimia poética.

Podéis encontrar el libro en la Librería Europa de Nerja.

Qué dicen los poetas de la poesía 1