Escritura creativa 17 (Libera tu mente rompiendo la sintaxis)

Sugerencias

Sí, libera tu mente rompiendo la sintaxis. Nuestro lenguaje está determinado por una sintaxis rígida de sujeto-verbo-complemento directo. Pensamos en frases de las que somos sujetos y tal como pensamos vemos el mundo.

Pero la vida no es tanto un sujeto que actúa y un objeto que sufre esa acción cuanto una interacción. Haciendo añicos la sintaxis verás las cosas desde otra perspectiva nueva, liberarás energía.

Al romper por un momento la estructura sintáctica, abres una fisura y tu mente y tu ubicación con relación al mundo exterior cambian.

En el idioma chino, muchas palabras pueden emplearse como nombres, adjetivos o verbos según el contenido emocional de la frase, sin más control de reglas gramaticales. Y en japonés, “yo veo al perro” sonaría algo así como “yo perro mirando”. En nuestro idioma, la paradoja es un buen ejemplo de los límites del lenguaje.

Disparadores de escritura

  1. Más allá de la sintaxis: coge un trozo aburrido de lo que tengas escrito. Mezcla las palabras sin lógica ni coherencia. Ahora echa unos signos de puntuación por aquí y por allá. Después, léelo en voz alta, dale incluso una entonación enfática.
  2. Juega con las paradojas (expresiones o frases que envuelven una aparente contradicción).
  3. Repara en el sinsentido de muchas canciones de los juegos infantiles y escribe algo en ese estilo.
  4. Coge una idea tópica,un cliché y rómpelo. La escritura es rebelión, trasgresión.
  5. Practica la escritura automática de los surrealistas.
  6. Escribe el monólogo de un loco.
  7. Inventa palabras, inventa significados.
  8. Recoge interjecciones y onomatopeyas (las primeras palabras, los sonidos que emiten los bebés y ciertos animales para expresar emociones y deseos). Mira a ver a dónde te llevan.
  9. Escribe un texto en diez líneas y ahora reescríbelo con palabras inventadas.
  10. Recurre a los juegos de magia, adivinación, tratados sobre rituales. O a juegos como el ajedrez, la oca, etc., como fuente de inspiración.
  11. De la plástica a la palabra. No describas el cuadro, entra en él y juega.
  12. Otros formatos con los que jugar: plegaria, declaración, crucigrama, hoja de un libro de reclamaciones, anuncios por palabras, índice, invitación, resumen, memoria, publicidad, folleto de instrucciones, panfleto, eslóganes, consignas, instancia oficial, testamento, epitafios, inventarios, listas, menús, correos electrónicos, esquela, máximas, recetas de cocina, aforismos, pintadas, poemas visuales, mensajes telefónicos, etc.

libera tu mente rompiendo la sintaxis

Oficio de escribir

 “Tan perjudicial es desdeñar las reglas como ceñirse a ellas en exceso”. Juan Luis Vives

“En las lenguas negro-africanas, la palabra es más que imagen, es imagen analógica incluso sin el auxilio de la metáfora o la comparación. Basta nombrar la cosa para que aparezca el sentido bajo el signo. Pues todo es sentido y signo al mismo tiempo para los negro-africanos. Léopold Sédar Senghor

“Al contrario que el europeo clásico, el negro-africano no se distingue del objeto, no lo mantiene a distancia, no lo mira, no lo analiza (…), lo toca, lo palpa, lo siente”. L. S. Senghor

Escritura creativa 16 (Cómo abordar los grandes temas en la escritura)

Sugerencias

¿Cómo abordar los grandes temas en la escritura? ¿Cómo hincarle el diente al amor, la muerte, la locura, el sexo, la guerra…?

Mi sugerencia es que te olvides de los grandes temas. Ante ellos, planteados así, en general, lo que suele ocurrir es que nos quedamos bloqueados delante del folio en blanco. O nos dedicamos a escribir de una manera prolija, abstracta, filosófica, divagatoria. Y luego ocurre lo que ocurre, que nos quedan unos textos aburridos e infumables.

Sí, olvídate del gran tema y ponte a escribir arrancando de ti mismo, de tus experiencias, de lo que conoces de primera mano. Déjate llevar y sorpréndete en el camino, porque escribir es un acto de descubrimiento.

A veces hay que tomar distancia; otras, llegar hasta el fondo describiendo una espiral descendente. Hay que cruzar el río, puedes entrar vestido por una orilla y salir desnudo por la otra.

No hay como el sexo para hablar del sexo: qué te pone caliente, dónde te gustaría hacértelo, cuál es la parte más erótica de tu cuerpo, cómo fue la primera vez… Escribe a partir de hechos concretos.

Que quieres escribir sobre los orígenes del ser humano: escribe de tu nacimiento, de tu barrio, de tus padres, de tus hermanos, de tu primera profesora… Así irás descubriendo de dónde vienes.

Y otra cosa: ¿Cuáles son tus sueños secretos? Muchos de nosotros no conocemos o evitamos nuestros sueños más recónditos. Como las obsesiones, empieza a tomarte en serio tus sueños. Como las obsesiones, los sueños vuelven y vuelven a aflorar. Préstales atención.

Para terminar: ¿Qué pretendes con la escritura? Tienes voz propia, tienes cada vez más confianza: te tendrás que preguntar tarde o temprano lo que quieres decir y cómo. Y tendrás que contestarte.

Si quieres ser poeta, tendrás que decidirte a hacer poesía, si quieres ser narrador tendrás que decidirte a escribir tu opera prima: al menos, tendrás que planteártelo. Nosotros mismos somos el primer impedimento, y quizás el único, que tendremos que vencer para alcanzar nuestros sueños.

grandes temas en la escritura

Disparadores de escritura

  1. ¿Cuáles son tus sueños secretos? Escribe sobre ellos. Ponlos a trabajar para ti.
  2. El sueño secreto de un condenado a muerte, de un cirujano, de una monja de clausura, de un panadero, de una adolescente con aspergen…
  3. Secretos: un secreto de familia, un secreto de confesión, un secreto de Estado, un secreto profesional, un secreto entre amigos…
  4. Escribe sobre el sexo: ¿Qué te pone caliente? ¿Frutas y hortalizas que te resulten eróticos? ¿Cuál es la parte más erótica de tu cuerpo? ¿Y de otros cuerpos? Recorre el cuerpo como si fuera un paisaje. Tu primera experiencia sexual. En qué lugares te gustaría follar. Los sentidos en el sexo, uno por uno.
  5. ¿A dónde quieres ir con la escritura?, ¿qué quieres hacer con ella?
  6. Invéntate una doble vida que te gustaría tener.

Oficio de escribir

 “No hay cosas tales como libros morales o inmorales. Los libros están o bien o mal escritos”. Oscar Wilde

“Nos han educado en el sentido del ridículo, de la sensatez y la cobardía. Los tres enemigos de la imaginación”. Montserrat Roig

“De tales o cuales cosas no sabré lo que pienso hasta haber escrito sobre ellas”. Bioy Casares

Escritura creativa 15 (Cómo mantener enganchado al lector)

Sugerencias

¿Cómo mantener enganchado al lector? Es tarea del escritor mantener despierto y atento al lector. Así que si el escritor se pierde, el lector se perderá. No divagues, sé preciso. Ten claro tu objetivo y persíguelo con coherencia. No escribas de forma vaga y confusa. Quédate cerca de los detalles y mantén la dirección.

Ser precisos significa también dar a las cosas la dignidad de su nombre. por lo tanto, si es una naranja, no digáis fruta. Es suficiente con una palabra para dar una imagen más precisa del mundo. Al nombrar, conseguimos concretar.

La precisión es decir lo que uno quiere decir con claridad y concisión. Ante un personaje del que estáis escribiendo, contesta a las preguntas que más convenga en cada caso: ¿quién es?, ¿de dónde viene?, ¿cómo se mueve?, ¿cómo habla?, ¿cuál es su nombre?, ¿qué hace?, etc. No importa si lo escrito es verdad o mentira, sólo si es verosímil.

La vida y el universo se mueven con nosotros. Al escribir, por muy concentrado que estés en tu argumento, no puedes olvidar lo que hay alrededor. Por ejemplo, si estás describiendo una discusión de pareja, no te olvides de la tormenta que arrecia fuera o de que el tren no se ha detenido. Introduciendo el aliento del mundo, el escrito tendrá también un poco más de aliento. Que la concentración al escribir, pues, no te aísle. Recuerda que todo está recíprocamente ligado y se compenetra.

Para terminar, aquí te dejo algunos consejos azorinianos:

  1. Poner una cosa detrás de la otra y no mirar a los lados. Hay que escribir directamente y es superfluo todo lo que dificulta la marcha de la escritura.
  2. No entretenerse, no ampliar por ampliar. Lo que se gana en extensión se pierde en intensidad.
  3. Si un sustantivo necesita de un adjetivo, no lo carguemos con dos.
  4. El mayor enemigo del estilo es la lentitud.
  5. La mayor amiga es la elipsis o abreviación violenta.
  6. Recuerda las dos cualidades de los vocablos: color y movimiento.
  7. No generalices.
  8. No concluyas.

Aprende a detectar, de la mano de Azorín, el peligro de la literatura cifrada, oscura, como en clave.

Disparadores de escritura

  1. Arranca de un argumento concreto, por ejemplo, el día de Reyes, relata los detalles, pero dejad que entre el mundo exterior.
  2. Saca un personaje de ti, sé preciso, ¿quién es?, ¿de dónde viene?, ¿qué cuenta?, ¿cómo se mueve?, ¿cómo habla?, ¿cuál es su nombre?…
  3. Ahora escribe sobre un personaje que hayas captado en el exterior.
  4. Algo verdadero, haz que parezca increíble. Y al revés, algo increíble, haz que parezca verdadero.
  5. Cuenta algo que te haya ocurrido a lo largo del tiempo en plan telegrama. Ahora coge cinco temas amplios y escribid de cada uno de una forma concreta y precisa.
  6. Inventa personaje tipo: un hombre de piedra, una mujer de cristal…
  7. Qué personajes te gustaría haber sido. Abre alguna de esas puertas del Ministerio del Tiempo.
  8. Escribe de un personaje que ames y de otro que odies.
  9. Escribe desde un personaje de sexo diferente al tuyo.

Continuar leyendo