El silencio creador, de Federico Delclaux

El silencio creador“, de Federico Delclaux, ediciones Rialp, 1996, es un libro que contiene una magnífica selección de citas de escritores y otros artistas sobre el proceso creativo.

Machado, Valéry, Marañón, Azorín, Ortega, Hemingway, Camus, Faulkner, Lorca, Cézanne, Zola, Yeats, Valle-Inclán, Matisse, Proust, Chejov, Kipling, Gorki, Casals, Picasso, Miró, Falla, Rodin, Saint-Exupéry, Ibsen, Strawinsky, Malraux, Kandinsky, Joyce, Pound, Kafka…, son algunos de los grandes que se dan cita en este libro.

el silencio creadorUn placer escucharles hablar de sus inicios, de sus procesos de aprendizaje, de su amor a los materiales e instrumentos con los que trabajaron, del hacer silencioso que siempre hay detrás de una obra, del esfuerzo, del propósito de su labor, del ser humano y del mundo y la vida.

Un placer y mucho de lo que aprender, con lo que reflexionar, a lo que amar y por lo que disfrutar. “En el silencio contemplativo nace el fuego, y para dominar ese fuego es necesario mucho esfuerzo –nos dice, Delclaux en su introducción–. Aquel que se dedica al arte ha de hacer suyo el lento movimiento constante de lo natural, y la espera del campesino y del pastor, afanados cada día”.

Algunas perlas

Podría copiaros el libro entero o gran parte de él y hacer esta entrada interminable. Pero no os quiero entretener, os dejo aquí algunas perlas por si las queréis contemplar:

“Aquella tarde tan llena de angustia aprendí que los caminos de la belleza son místicos caminos por donde nos alejamos de nuestros fines egoístas para transmigrar en el Alama del Mundo”. Valle-Inclán

“En el mundo hay solo un heroísmo: ver el mundo tal cual es: y amarlo”. Romain Rolland

“Considero que para hacer algo en el mundo se ha de sentir amor al riesgo y a la aventura y, sobre todo, saber prescindir de eso que el pueblo y las familias burguesas llaman ‘porvenir'”. Joan Miró

“Contemplación es un conocer no pensante, sino mirante. Mirar es la forma de conocer sin más ni más. Por el contrario, pensar es la más ínfima, por así decir, la más ‘impura’ forma del conocimiento. Contemplación es, por tanto, intuir, esto es, una forma del conocimiento, que no se mueve hacia su objeto, sino que descansa en él”. Josef Pieper

“Siga, pues, cada cual su gusto y sus tendencias; de ese modo, divierta o no a los otros, conseguirá, por lo menos, divertirse a sí mismo… que no es poco. Además. que quien se divierte ejercitando su oficio tiene muchas probabilidades de divertir también a los demás”. Manuel de Falla

“Nadie puede ser un verdadero artista, si no consigue en un determinado momento liberarse de la mediocridad ambiental, de los entusiasmos a bajo precio, de las sugerencias maliciosas y de todos los aduladores influjos de la vanidad y la ambición”. James Joyce

“Cumple el arte su fin más sublime cuando nos sumerge en las tinieblas de la noche oscura del alma, para aleccionarnos con aquel extraño género de sabiduría que el gran doctor del Carmelo comprendió en tres versos, tan sencillos en la letra como hondos en el sentido: Entréme donde no supe,/ Y quedéme no sabiendo/ Toda ciencia transcendiendo“. Menéndez Pelayo

Para terminar quiero insistir que “El silencio creador”, de Federico Delclaux, es un libro ameno y útil que te va a descubrir muchos rincones del proceso creativo. Que disfrutes de su lectura.

Escritura creativa 14 (La escucha silenciosa)

Sugerencias

 La escucha silenciosa es uno de los fundamentos de la escritura creativa y, yo diría, que de la vida armoniosa. Para escribir hay que aprender a escuchar con todo el cuerpo y a captar la existencia múltiple y simultánea que hay a nuestro alrededor. Escuchar significa estar abiertos, ser receptivos. Hay que absorber las cosas tal como son, sin juzgarlas ni analizarlas, para poder captarlas.

Decía un Jefe siux oglala en el libro “Ojalá camine por la belleza” (EDAF):

“El adiestramiento comenzó con unos niños a quienes se enseñó a estar sentados en silencio. Aprendieron a emplear sus órganos para oler, para mirar cuando en apariencia nada había que ver, y a escuchar atentamente cuando todo parecía mudo. Un niño incapaz de estar sentado en silencio es un niño desarrollado a medias“.

Aquí dejo esta reflexión para padres, profesores y niños.

escucha silenciosa

Y volviendo a lo nuestro, lo fundamental para escribir es practicar una escucha abierta y atenta, leer bastante y escribir mucho. La observación es una especie de sagacidad, un espíritu presente, un olfato cazador. La literatura se nutre de lo percibido en un instante.

La intuición consiste en ver sin esfuerzo lo que otros no alcanzar a ver sino con mucho esfuerzo. La intuición sosiega y produce una sensación de libertad y plenitud. El cerebro intuitivo es imaginativo. Así que no deberías descuidar el cultivo de esta facultad, pues como toda facultad, si no se cultiva, se termina por atrofiar. La imaginación es la que te dotará de un espíritu original, verás las cosas desde un ángulo distinto, sorprenderás matices diferentes y los interpretarás según tu propia trayectoria.

Al practicar una escucha silenciosa, dejamos que las formas, los géneros (poesía, novela, relato, ensayo, etc.) se impriman en nosotros. la forma no es suficiente para crear arte. La forma hay que llenarla de vida. Si quieres escribir novelas, lee muchas novelas; si quieres escribir poesía, lee mucha poesía. Pero no te alejes de lo que está escrito para analizarlo racionalmente, entra en lo que lees con todo tu cuerpo. “Si queréis aprender lo que es un árbol, id al árbol”, escribió Basho, el gran poeta japonés del s. XVII.

Y por último, repara en la importancia de la respiración. Dejamos de respirar y morimos. Sin embargo, qué poca importancia le damos a nuestra respiración, qué inconscientes somos de ella. Lee en voz alta tus escritos, lee en voz alta los escritos de tus autores favoritos y entra en su respiración.

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La creatividad puede salvarte

Sí, aunque te parezca mentira, la creatividad puede salvarte.

Hoy, en Zona Libros, os traigo la obra del médico oncólogo, Bernard S. Siegel, “El amor medicina milagrosa“, editorial Espasa Calpe. Un libro que no va de escritura ni de creatividad artística, sino que habla del amor. “El amor que mueve el Sol y las demás estrellas”, que escribió Dante en El Paraíso de La Divina Comedia. Esa poderosa energía universal.

la creatividad puede salvarteEn su libro, Bernard S. Siegel, recoge, en uno de sus capítulos, los estudios realizados a los supervivientes de los campos de concentración nazis, así como los testimonios de prisioneros de otros conflictos bélicos.

Pues bien, resulta, que tras esos estudios, la conclusión es que los que resistieron, los que lograron sobrevivir no era los más fuertes físicamente o lo más rígidos en sus principios y creencias, como podríamos pensar, sino, justamente, los que tuvieron una actitud más creativa en esas situaciones límites.

Recomendaciones para tener una actitud creativa

Y esos rasgos de una actitud creativa, traducidos a mi lenguaje, son:

  1. Cultiva un espíritu juguetón sin otra finalidad que el juego mismo.
  2. Enfráscate en lo que hagas hasta que pierdas la noción del tiempo y te olvides de tus preocupaciones y de todo lo que te rodea.
  3. Mantén siempre la curiosidad inocente del niño.
  4. Ten un talante observador, no crítico.
  5. No te importe parecer alocado, cometer errores. Ríete de ti mismo.
  6. Mantén tu imaginación activa, sueña despierto, conversa contigo mismo.
  7. Guarda empatía con los demás, incluidos tus oponentes.
  8. Trabaja en equipo cuando sea necesario, pero mantén tu individualidad y tu inconformismo.
  9. Fíate de tu intuición.
  10. Piensa: Aquí es el sitio indicado y ahora es el momento oportuno.
  11. Practica una escucha abierta, capta lo que flota en el ambiente y adelántate a los acontecimientos.
  12. Sé humilde, modesto y comedido.
  13. Convive con el problema y la confusión, no te desconciertes ni te alarmes ante ellos, siéntete cómodo en las situaciones incómodas.
  14. Mantén una actitud positiva ante el mundo y ten confianza en la adversidad.
  15. Aprende de tus aciertos y sobre todo de tus errores.
  16. Saca la parte buena de lo malo.
  17. Y recuerda: más sabe el Diablo por viejo que por Diablo.

A modo de conclusión

La creatividad es una energía que te posee y te lanza hacia el misterio de la vida. La técnica, la experiencia y el conocimiento son simplemente herramientas; la clave está en abandonarse a esa energía que estimula el nacimiento de todas las cosas.

No importa en qué se ocupe tu creatividad: puedes pintar, escribir, bailar o hacer una comida. Lo importante es que estés abierto a lo que quiere expresarse a través de ti. La creatividad no son tus creaciones, estas no te pertenecen. La creatividad es una actitud, la actitud que pones en lo que estás haciendo, una actitud de gozo, de amor, de entrega y presencia absoluta. La creatividad no tiene nada que ver con lo económico.

Y recuerda, no todos tenemos que ser artistas, el mundo sería muy aburrido si todos fuéramos artistas; sin embargo, todos somos creativos. La creatividad es tu enfoque interior, cómo miras las cosas. La verdadera creatividad surge de la unión con todo. Y esa unión se produce cuando te olvidas de ti mismo, te quitas de en medio y escuchas la vida.

El creador es el que ha reconocido dentro de si esa energía, esa fuerza vital y la utiliza para la creación y no para la destrucción, como ocurre cuando no haces lo que deberías estar haciendo.

Esa energía procede del centro de tu ser y constituye tu única fuente. El verdadero creador no trabaja creando objetos (libros, pinturas, canciones…); o mejor dicho, puede crear objetos, pero el verdadero creador trabaja con el sujeto, trabaja sobre sí mismo, se crea a sí mismo, se expresa a sí mismo, porque cada uno de nosotros somos una obra maestra. No tienes que llegar a ser nada ni nadie. Ya lo eres todo, eres una joya, una flor, sólo tienes que perder el miedo, quitar del medio a tu ego, y la obra maestra se mostrará. Olvida lo que te han enseñado y sé tu propio maestro.