Escritura creativa 15 (Cómo mantener enganchado al lector)

Sugerencias

¿Cómo mantener enganchado al lector? Es tarea del escritor mantener despierto y atento al lector. Así que si el escritor se pierde, el lector se perderá. No divagues, sé preciso. Ten claro tu objetivo y persíguelo con coherencia. No escribas de forma vaga y confusa. Quédate cerca de los detalles y mantén la dirección.

Ser precisos significa también dar a las cosas la dignidad de su nombre. por lo tanto, si es una naranja, no digáis fruta. Es suficiente con una palabra para dar una imagen más precisa del mundo. Al nombrar, conseguimos concretar.

La precisión es decir lo que uno quiere decir con claridad y concisión. Ante un personaje del que estáis escribiendo, contesta a las preguntas que más convenga en cada caso: ¿quién es?, ¿de dónde viene?, ¿cómo se mueve?, ¿cómo habla?, ¿cuál es su nombre?, ¿qué hace?, etc. No importa si lo escrito es verdad o mentira, sólo si es verosímil.

La vida y el universo se mueven con nosotros. Al escribir, por muy concentrado que estés en tu argumento, no puedes olvidar lo que hay alrededor. Por ejemplo, si estás describiendo una discusión de pareja, no te olvides de la tormenta que arrecia fuera o de que el tren no se ha detenido. Introduciendo el aliento del mundo, el escrito tendrá también un poco más de aliento. Que la concentración al escribir, pues, no te aísle. Recuerda que todo está recíprocamente ligado y se compenetra.

Para terminar, aquí te dejo algunos consejos azorinianos:

  1. Poner una cosa detrás de la otra y no mirar a los lados. Hay que escribir directamente y es superfluo todo lo que dificulta la marcha de la escritura.
  2. No entretenerse, no ampliar por ampliar. Lo que se gana en extensión se pierde en intensidad.
  3. Si un sustantivo necesita de un adjetivo, no lo carguemos con dos.
  4. El mayor enemigo del estilo es la lentitud.
  5. La mayor amiga es la elipsis o abreviación violenta.
  6. Recuerda las dos cualidades de los vocablos: color y movimiento.
  7. No generalices.
  8. No concluyas.

Aprende a detectar, de la mano de Azorín, el peligro de la literatura cifrada, oscura, como en clave.

Disparadores de escritura

  1. Arranca de un argumento concreto, por ejemplo, el día de Reyes, relata los detalles, pero dejad que entre el mundo exterior.
  2. Saca un personaje de ti, sé preciso, ¿quién es?, ¿de dónde viene?, ¿qué cuenta?, ¿cómo se mueve?, ¿cómo habla?, ¿cuál es su nombre?…
  3. Ahora escribe sobre un personaje que hayas captado en el exterior.
  4. Algo verdadero, haz que parezca increíble. Y al revés, algo increíble, haz que parezca verdadero.
  5. Cuenta algo que te haya ocurrido a lo largo del tiempo en plan telegrama. Ahora coge cinco temas amplios y escribid de cada uno de una forma concreta y precisa.
  6. Inventa personaje tipo: un hombre de piedra, una mujer de cristal…
  7. Qué personajes te gustaría haber sido. Abre alguna de esas puertas del Ministerio del Tiempo.
  8. Escribe de un personaje que ames y de otro que odies.
  9. Escribe desde un personaje de sexo diferente al tuyo.

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El silencio creador, de Federico Delclaux

El silencio creador“, de Federico Delclaux, ediciones Rialp, 1996, es un libro que contiene una magnífica selección de citas de escritores y otros artistas sobre el proceso creativo.

Machado, Valéry, Marañón, Azorín, Ortega, Hemingway, Camus, Faulkner, Lorca, Cézanne, Zola, Yeats, Valle-Inclán, Matisse, Proust, Chejov, Kipling, Gorki, Casals, Picasso, Miró, Falla, Rodin, Saint-Exupéry, Ibsen, Strawinsky, Malraux, Kandinsky, Joyce, Pound, Kafka…, son algunos de los grandes que se dan cita en este libro.

el silencio creadorUn placer escucharles hablar de sus inicios, de sus procesos de aprendizaje, de su amor a los materiales e instrumentos con los que trabajaron, del hacer silencioso que siempre hay detrás de una obra, del esfuerzo, del propósito de su labor, del ser humano y del mundo y la vida.

Un placer y mucho de lo que aprender, con lo que reflexionar, a lo que amar y por lo que disfrutar. “En el silencio contemplativo nace el fuego, y para dominar ese fuego es necesario mucho esfuerzo –nos dice, Delclaux en su introducción–. Aquel que se dedica al arte ha de hacer suyo el lento movimiento constante de lo natural, y la espera del campesino y del pastor, afanados cada día”.

Algunas perlas

Podría copiaros el libro entero o gran parte de él y hacer esta entrada interminable. Pero no os quiero entretener, os dejo aquí algunas perlas por si las queréis contemplar:

“Aquella tarde tan llena de angustia aprendí que los caminos de la belleza son místicos caminos por donde nos alejamos de nuestros fines egoístas para transmigrar en el Alama del Mundo”. Valle-Inclán

“En el mundo hay solo un heroísmo: ver el mundo tal cual es: y amarlo”. Romain Rolland

“Considero que para hacer algo en el mundo se ha de sentir amor al riesgo y a la aventura y, sobre todo, saber prescindir de eso que el pueblo y las familias burguesas llaman ‘porvenir'”. Joan Miró

“Contemplación es un conocer no pensante, sino mirante. Mirar es la forma de conocer sin más ni más. Por el contrario, pensar es la más ínfima, por así decir, la más ‘impura’ forma del conocimiento. Contemplación es, por tanto, intuir, esto es, una forma del conocimiento, que no se mueve hacia su objeto, sino que descansa en él”. Josef Pieper

“Siga, pues, cada cual su gusto y sus tendencias; de ese modo, divierta o no a los otros, conseguirá, por lo menos, divertirse a sí mismo… que no es poco. Además. que quien se divierte ejercitando su oficio tiene muchas probabilidades de divertir también a los demás”. Manuel de Falla

“Nadie puede ser un verdadero artista, si no consigue en un determinado momento liberarse de la mediocridad ambiental, de los entusiasmos a bajo precio, de las sugerencias maliciosas y de todos los aduladores influjos de la vanidad y la ambición”. James Joyce

“Cumple el arte su fin más sublime cuando nos sumerge en las tinieblas de la noche oscura del alma, para aleccionarnos con aquel extraño género de sabiduría que el gran doctor del Carmelo comprendió en tres versos, tan sencillos en la letra como hondos en el sentido: Entréme donde no supe,/ Y quedéme no sabiendo/ Toda ciencia transcendiendo“. Menéndez Pelayo

Para terminar quiero insistir que “El silencio creador”, de Federico Delclaux, es un libro ameno y útil que te va a descubrir muchos rincones del proceso creativo. Que disfrutes de su lectura.

Escritura creativa 14 (La escucha silenciosa)

Sugerencias

 La escucha silenciosa es uno de los fundamentos de la escritura creativa y, yo diría, que de la vida armoniosa. Para escribir hay que aprender a escuchar con todo el cuerpo y a captar la existencia múltiple y simultánea que hay a nuestro alrededor. Escuchar significa estar abiertos, ser receptivos. Hay que absorber las cosas tal como son, sin juzgarlas ni analizarlas, para poder captarlas.

Decía un Jefe siux oglala en el libro “Ojalá camine por la belleza” (EDAF):

“El adiestramiento comenzó con unos niños a quienes se enseñó a estar sentados en silencio. Aprendieron a emplear sus órganos para oler, para mirar cuando en apariencia nada había que ver, y a escuchar atentamente cuando todo parecía mudo. Un niño incapaz de estar sentado en silencio es un niño desarrollado a medias“.

Aquí dejo esta reflexión para padres, profesores y niños.

escucha silenciosa

Y volviendo a lo nuestro, lo fundamental para escribir es practicar una escucha abierta y atenta, leer bastante y escribir mucho. La observación es una especie de sagacidad, un espíritu presente, un olfato cazador. La literatura se nutre de lo percibido en un instante.

La intuición consiste en ver sin esfuerzo lo que otros no alcanzar a ver sino con mucho esfuerzo. La intuición sosiega y produce una sensación de libertad y plenitud. El cerebro intuitivo es imaginativo. Así que no deberías descuidar el cultivo de esta facultad, pues como toda facultad, si no se cultiva, se termina por atrofiar. La imaginación es la que te dotará de un espíritu original, verás las cosas desde un ángulo distinto, sorprenderás matices diferentes y los interpretarás según tu propia trayectoria.

Al practicar una escucha silenciosa, dejamos que las formas, los géneros (poesía, novela, relato, ensayo, etc.) se impriman en nosotros. la forma no es suficiente para crear arte. La forma hay que llenarla de vida. Si quieres escribir novelas, lee muchas novelas; si quieres escribir poesía, lee mucha poesía. Pero no te alejes de lo que está escrito para analizarlo racionalmente, entra en lo que lees con todo tu cuerpo. “Si queréis aprender lo que es un árbol, id al árbol”, escribió Basho, el gran poeta japonés del s. XVII.

Y por último, repara en la importancia de la respiración. Dejamos de respirar y morimos. Sin embargo, qué poca importancia le damos a nuestra respiración, qué inconscientes somos de ella. Lee en voz alta tus escritos, lee en voz alta los escritos de tus autores favoritos y entra en su respiración.

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