Besos a la carta, de Ricardo Sanz

La primavera la sangre altera y Besos a la carta, de Ricardo Sanz, te la va a poner en ebullición.

Besos a la carta de Ricardo SanzUn banquete poético cuyos ingredientes son el amor, el humor y el erotismo.

Amor natural, en cuerpo y alma, lejos del romanticismo ñoño.

Humor fino que despertará tu espíritu travieso.

Erotismo, a veces sugerente, a veces explícito, siempre saludable e indecente.

Un libro para saborear con placer y relamerse de gusto.

Una auténtica colección de besos. Setenta y cuatro besos diferentes para que los disfrutes.

Escrito en un estilo sencillo, fresco e irreverente, repleto de imágenes y musicalidad.

Un poemario que gustará, incluso a los que no suelen leer poesía.

Un libro que te divertirá y te lanzará a explorar el territorio del beso.

Muy pronto estará a disposición de todos los amantes de la poesía traviesa en formato electrónico y papel.

Un regalo en el Día Mundial de la Poesía

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Un regalo en el Día Mundial de la Poesía. Sí, has leído bien, un regalo. Hoy, 21 de marzo de 2017, Día Mundial de la Poesía quiero regalarte un libro: «La poesía según los poetas», una selección de citas de lo que los poetas han dicho sobre la poesía. Breve, pero intenso. Espero que te abra puertas y te ayude a escribir y leer poesía, ese territorio tan humano y tan divino de la literatura. Descárgatelo gratis aquí:

Indique su nombre y dirección de correo electrónico para obtener su descarga gratuita.

Cómo se cuenta un cuento, de Gabriel García Márquez

«Cómo se cuenta un cuento«, de Gabriel García Márquez, Ollero y Ramos Editores, 1996, es la transcripción de un Taller de Guión que García Márquez coordinaba todos los años en la Escuela Internacional de cine y televisión de Cuba, en San Antonio de los Baños.

cómo se cuenta un cuento

La obra literaria de este Premio Nobel colombiano es de sobra conocida. Por lo tanto, no me voy a detener en ella ahora.

Pero quizá sea menos conocida su trabajo de guionista y su carrera vinculada al cine. Por algo, García Márquez fue Presidente de la Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano, desde su creación en 1986.

«Cómo se cuenta un cuento», no es un manual de técnicas para escribir guiones, sino algo mucho más rico.

A lo largo de su páginas vas a poder presenciar, como si estuvieras allí, la forma en que García Márquez y sus alumnos abordan las historias que estos han presentado, para trabajarlas y mejorarlas.

En efecto, vas a ver cómo se destripa una historia, cómo se desmonta y se vuelve a montar. Cómo se puede desbloquear cuando ha llegado a un punto muerto. Cómo tirar de hilos que no están desarrollados o que nos han pasado desapercibidos. Incluso, cómo abandonar callejones sin salida que no nos llevan a ninguna parte.

Así mismo, podrás asistir en primera persona al proceso de creación de una historia. Verás los errores y aciertos que se dan en ese proceso. Conocerás o reconocerás las luces y las sombras que envuelven el acto creativo de contar una historia.

Por eso, este libro es de gran interés para los que quieren aprender las la carpintería del oficio. Pero también, aborda por momentos, la pulsión anímica que hay detrás del proceso creativo.

En este sentido, Gabriel García Márquez nos dice en la sinopsis del libro:

«Lo que más me importa en este mundo es el proceso de la creación. ¿Qué clase de misterio es ese que hace que el simple deseo de contar historias se convierta en una pasión, que un ser humano sea capaz de morir por ella; morir de hambre, frío o lo que sea, con tal de hacer una cosa que no se puede ver ni tocar y que, al fin y al cabo, si bien se mira, no sirve para nada?»

Y comienza García Márquez hablando del Taller:

«Necesitamos gente que no se asuste de nada, que ya esté curada de espanto. Porque aquí hay que opinar con absoluta franqueza; cuando algo no nos parece bien, hay que decirlo; tenemos que aprender a decirnos las verdades cara a cara y a funcionar como si estuviéramos haciendo terapia de grupo. Lo que más me importa en este mundo es el proceso de la creación (…). Pero entretanto, me hice un adicto del trabajo en taller. Se me convirtió en un vicio, esto de inventar historias colectivamente…»

Una de las advertencias que hace el escritor colombiano: «Hay que aprender a desechar. Un buen escritor no se conoce tanto por lo que publica como por lo que echa al cesto de la basura (…).Hay que apuntar alto y tratar de llegar lejos. Y hay que tener criterio y, por supuesto, valor para tachar lo que haya que tachar y para oír opiniones y reflexionar seriamente sobre ellas».

Y añade: «Otra cosa en la que uno se equivoca mucho: tenemos la historia y creemos que ya todo está resuelto, pero de pronto empezamos a escribir y equivocamos el tono, o el estilo. Puede darse el caso de que lleguemos a un callejón sin salida. Por suerte, todos llevamos dentro una especie de pequeño argentino que nos va diciendo lo que tenemos que hacer. Y digo por suerte porque hay muchos métodos para escribir guiones pero la verdad es que ninguno sirve: cada historia trae consigo su propia técnica«.

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