Jornada electoral

Hoy tenías muchas cosas que hacer. Tenías que sacar brillo a tu pelota de tenis, tenías que bañar a tu pulga amaestrada y habías quedado para comer con el Papa. Pero te habían enviado la carta y tenías que venir. Y aquí estoy. Hay papeles, papeles de colores, muchos papeles de colores, me gustan los papeles de colores, hago barcos y aviones y pajaritas con los papeles de colores, me dicen que no, que no puedo coger los papeles de colores, cada vez llega más gente, todos hablan a la vez, soy el presidente, grito, y les enseño la carta, llegan unos guardias, por fin de vuelta a mi habitación blanca, se lo cuento todo a mi amigo el Papa, le enseño la caja con todos los papeles de colores que he logrado coger, me gustan los papeles de colores, me gustan las pulgas amaestradas. Soy el presidente, lo decía la carta.

De mi libro “Microbios” (2004): DESCARGAR GRATIS AQUÍ

jornada electoral

 

Factoría Micro: Propuestas 14, 15, 16 y 17

Microrrelatos, micropoesías, miradas diversas, diferentes formas de contar. Todo ello en Factoría Micro.

Aquí os dejo los enlaces a los microrrelatosy micropoemasde las Propuestas 14, 15, 16 y 17 de Factoría Micro (microrrelato y micropoesía) publicados en Arte-Factor. Y las fotos, subidas por Elisabet Martínez Ortiz, que han servido de desencadenante de estos textos.

https://www.arte-factor.org/factoria-microrrelatos-14-parte-1/

https://www.arte-factor.org/factoria-microrrelatos-14-parte-2/

Factoría Micro 14

https://www.arte-factor.org/factoria-microrrelatos-15-parte-1/

https://www.arte-factor.org/factoria-microrrelatos-15-parte-2/

Factoría Micro 16

https://www.arte-factor.org/factoria-microrrelatos-16-parte-1/

https://www.arte-factor.org/factoria-microrrelatos-16-parte-2/

Factoría Micro 16

https://www.arte-factor.org/factoria-microrrelatos-17-parte-1/

https://www.arte-factor.org/factoria-microrrelatos-17-parte-2/

Factoría Micro 17

Factoría Micro es un grupo de Facebook en el que puede participar el que quiera, pues es público y abierto.

Las reglas de juego de este grupo son:

  1. Un tema al año. Este: “Ventanas indiscretas”.
  2. Los días 1 y 15 de cada mes publicaremos una fotografía como desencadenante.
  3. Puedes participar con un microrrelato o micropoesía cada 15 días. Solo un texto por persona.
  4. Extensión máxima 35 palabras, sin contar el título.
  5. Al final de cada quincena, todos los textos aportados se publican en la https://www.arte-factor.org/

Gracias, Raúl, por la publicación de los micros en https://www.arte-factor.org/

Gracias, Elisabet, por la selección tan sugerente de fotos.

Gracias a todos los participantes por compartir vuestros escritos con tanta generosidad.

No es nada personal

Tenía pinta de abuelete sabio y bonachón. Delgado, el pelo canoso y una señorial barba blanca, los ojillos vivarachos de ratón y un traje impecable pero como de otro tiempo. Se dirigió a la puerta de su estudio y la abrió justo en el mismo momento en que la mujer iba a presionar el timbre con su dedo. Pase, pase, le dijo en tono afectuoso. El estudio estaba en un ático de doscientos metros cuadrados muy iluminado desde el que se podía ver el parque del Buen Retiro y la Puerta de Alcalá. La mujer, una prestigiosa galerista de Munich, rechazó el té con cardamomo que el viejecito le acababa de ofrecer: no dispongo de mucho tiempo, podemos empezar cuando usted desee. El viejo fue apartando con cuidado los paños que cubrían los cuadros, la mujer sacó una pitillera plateada, encendió un cigarrillo y echó una rápida ojeada a los cuadros, de vez en cuando se paraba delante de alguno, dejaba que su peso descansara sobre su pierna izquierda, luego sobre la derecha, daba una calada al cigarrillo y continuaba. Los cuadros eran inmensos, llegaban del techo al suelo y el más pequeño tendría unos tres metros de ancho. En las telas: escenas selváticas con plantas descomunales de colores imposibles y animales increíbles acechando entre la manigua. Demasiado naif, pensó la mujer, pero se abstuvo de decir nada por no herir la sensibilidad del artista, no fuera a tomárselo como algo personal. Me temo que va a ser difícil, dijo al cabo de un rato mientras buscaba inútilmente un cenicero donde echar la ceniza del cigarro que era en realidad lo que más le preocupaba en ese momento, y añadió: mis compradores buscan algo diferente. ¿Diferente?, se interesó el viejillo. Sí, diferente, algo más, cómo le diría yo, más cibernético y desestructurado, algo más borroso. ¿Más borroso?, ah, comentó el abuelo acercándose a la mujer, permítame, le dijo mientras cogía la colilla que la mujer mantenía incómoda entre sus dedos índice y pulgar a la vez que le daba un empellón en la espalda hacia el cuadro que tenía delante. La mujer dio un traspié y cayó sobre el cuadro, mejor dicho, entró en el cuadro, se coló literalmente dentro de él. Con cara de espanto la señora hacía aspavientos y gritaba, pero fuera del cuadro no se oía nada, tan sólo se veía una figura que se iba perdiendo en la espesura. El viejo sonreía como un ratón mientras aquellos animales mitad mitológicos mitad reales iban rodeando acechadores a la mujer. Lo siento, señora, no es nada personal pero tengo que alimentar a mis cuadros.

De mi libro “Microbios” (2004): DESCARGAR GRATIS AQUÍ

no es nada personal