Escritura creativa 16 (Cómo abordar los grandes temas en la escritura)

Sugerencias

¿Cómo abordar los grandes temas en la escritura? ¿Cómo hincarle el diente al amor, la muerte, la locura, el sexo, la guerra…?

Mi sugerencia es que te olvides de los grandes temas. Ante ellos, planteados así, en general, lo que suele ocurrir es que nos quedamos bloqueados delante del folio en blanco. O nos dedicamos a escribir de una manera prolija, abstracta, filosófica, divagatoria. Y luego ocurre lo que ocurre, que nos quedan unos textos aburridos e infumables.

Sí, olvídate del gran tema y ponte a escribir arrancando de ti mismo, de tus experiencias, de lo que conoces de primera mano. Déjate llevar y sorpréndete en el camino, porque escribir es un acto de descubrimiento.

A veces hay que tomar distancia; otras, llegar hasta el fondo describiendo una espiral descendente. Hay que cruzar el río, puedes entrar vestido por una orilla y salir desnudo por la otra.

No hay como el sexo para hablar del sexo: qué te pone caliente, dónde te gustaría hacértelo, cuál es la parte más erótica de tu cuerpo, cómo fue la primera vez… Escribe a partir de hechos concretos.

Que quieres escribir sobre los orígenes del ser humano: escribe de tu nacimiento, de tu barrio, de tus padres, de tus hermanos, de tu primera profesora… Así irás descubriendo de dónde vienes.

Y otra cosa: ¿Cuáles son tus sueños secretos? Muchos de nosotros no conocemos o evitamos nuestros sueños más recónditos. Como las obsesiones, empieza a tomarte en serio tus sueños. Como las obsesiones, los sueños vuelven y vuelven a aflorar. Préstales atención.

Para terminar: ¿Qué pretendes con la escritura? Tienes voz propia, tienes cada vez más confianza: te tendrás que preguntar tarde o temprano lo que quieres decir y cómo. Y tendrás que contestarte.

Si quieres ser poeta, tendrás que decidirte a hacer poesía, si quieres ser narrador tendrás que decidirte a escribir tu opera prima: al menos, tendrás que planteártelo. Nosotros mismos somos el primer impedimento, y quizás el único, que tendremos que vencer para alcanzar nuestros sueños.

grandes temas en la escritura

Disparadores de escritura

  1. ¿Cuáles son tus sueños secretos? Escribe sobre ellos. Ponlos a trabajar para ti.
  2. El sueño secreto de un condenado a muerte, de un cirujano, de una monja de clausura, de un panadero, de una adolescente con aspergen…
  3. Secretos: un secreto de familia, un secreto de confesión, un secreto de Estado, un secreto profesional, un secreto entre amigos…
  4. Escribe sobre el sexo: ¿Qué te pone caliente? ¿Frutas y hortalizas que te resulten eróticos? ¿Cuál es la parte más erótica de tu cuerpo? ¿Y de otros cuerpos? Recorre el cuerpo como si fuera un paisaje. Tu primera experiencia sexual. En qué lugares te gustaría follar. Los sentidos en el sexo, uno por uno.
  5. ¿A dónde quieres ir con la escritura?, ¿qué quieres hacer con ella?
  6. Invéntate una doble vida que te gustaría tener.

Oficio de escribir

 “No hay cosas tales como libros morales o inmorales. Los libros están o bien o mal escritos”. Oscar Wilde

“Nos han educado en el sentido del ridículo, de la sensatez y la cobardía. Los tres enemigos de la imaginación”. Montserrat Roig

“De tales o cuales cosas no sabré lo que pienso hasta haber escrito sobre ellas”. Bioy Casares

Identidades asesinas, de Amin Maalouf

Hoy os traigo un libro, “Identidades asesinas“, de Amin Maalouf, Alianza Editorial, 1999, que me regaló Silvia, una amiga catalana, en aquellos años. “Identidades asesinas” no es un libro de escritura creativa, aunque toda la escritura de A. Maalouf es creativa. Incluso un breve ensayo testimonial como este.

Y os lo quiero recomendar porque me sigue pareciendo, por desgracia, un libro de rabiosa actualidad. Quizá debería ser lectura obligatoria en los institutos. No se trata de un sesudo ensayo, sino de un testimonio de uno de los más grandes escritores de nuestro tiempo. Premio Príncipe de Asturias de las Letras en 2010, entre otros muchos reconocimientos.

identidades asesinas

Identidades asesinas” es, como se puede leer en la sinopsis de su contracubierta: una denuncia apasionada de la locura que incita a los hombres a matarse entre sí en el nombre de una etnia, lengua o religión. Una locura que recorre el mundo de hoy desde Líbano, tierra natal del autor, hastaAfganistán, desde Ruanda y Burundi hasta Yugoslavia, sin olvidar la Europa que navega entre la creación de una casa común y el resurgir de identidades locales en países como el Reino Unido, Bélgica o España. Desde su condición de hombre a caballo entre Oriente y Occidente, Maalouf intenta comprender por qué en la historia humana la afirmación de uno ha significado la negación del otro (…).

Cuando a Maalouf se le pregunta si se siente más libanés o más francés él responde que por igual. Y no lo hace por diplomacia: “Lo que me hace ser yo mismo y no otro -dice Maalouf- es que estoy a caballo entre dos países, entre dos o tres lenguas, entre varias tradiciones culturales. Ésa es mi identidad…“. Identidades asesinas es un canto al ciudadano frente a la tribu, una llamada a la tolerancia”.

Ciento setenta y una páginas que no tienen desperdicio. Un libro que, sin duda, ayuda al diálogo y la conversación. Y es que solo en la palabra reside la esperanza de entendimiento entre los seres humanos y los pueblos. Hablemos sin miedo y escuchémonos de una manera abierta, sin juicios ni prejuicios.

Y para terminar, recordaros algo que siempre les digo a los participantes en el taller: cuando os pangáis a escribir, ya sea en grupo o a solas, dejad colgados en el perchero todos los personajes que creéis ser, el padre responsable, la madre entregadísima, la joven rebelde, el niño aplicado, la excelente profesional o el currante mosqueado, el loco de los videojuegos o el seguidor del Nerja C.F.; incluso, colgad también de ese perchero al escritor o la escritora que creéis ser.

Abandonad por un rato a todos esos personajes o personajillos y entrad en la escritura desnudos, sino en cuerpo por lo menos en alma, para ser capaces de acoger en vosotros a esos otros personajes que te están esperando.

Saber transmigrar a cualquier personaje es labor del escritor. Dibujar personajes que no sean planos, ni buenos ni malos sino todo lo contrario, es labor del escritor. Y para ello, nada mejor, como decía el gran cuentista Medardo Fraile, que tener compasión por ellos, como deberíamos tenerlo con nuestros semejante y con todo lo vivo.

Al fin y al cabo, como dice Rafael Argullol, “aquí hemos venido a representar todos los papeles de la tragedia y de la comedia”. Y cuando partamos, Dios sabe hacia dónde, no nos vamos a llevar ninguna de esas identidades.

Que disfrutéis de su lectura.

Escritura creativa 15 (Cómo mantener enganchado al lector)

Sugerencias

¿Cómo mantener enganchado al lector? Es tarea del escritor mantener despierto y atento al lector. Así que si el escritor se pierde, el lector se perderá. No divagues, sé preciso. Ten claro tu objetivo y persíguelo con coherencia. No escribas de forma vaga y confusa. Quédate cerca de los detalles y mantén la dirección.

Ser precisos significa también dar a las cosas la dignidad de su nombre. por lo tanto, si es una naranja, no digáis fruta. Es suficiente con una palabra para dar una imagen más precisa del mundo. Al nombrar, conseguimos concretar.

La precisión es decir lo que uno quiere decir con claridad y concisión. Ante un personaje del que estáis escribiendo, contesta a las preguntas que más convenga en cada caso: ¿quién es?, ¿de dónde viene?, ¿cómo se mueve?, ¿cómo habla?, ¿cuál es su nombre?, ¿qué hace?, etc. No importa si lo escrito es verdad o mentira, sólo si es verosímil.

La vida y el universo se mueven con nosotros. Al escribir, por muy concentrado que estés en tu argumento, no puedes olvidar lo que hay alrededor. Por ejemplo, si estás describiendo una discusión de pareja, no te olvides de la tormenta que arrecia fuera o de que el tren no se ha detenido. Introduciendo el aliento del mundo, el escrito tendrá también un poco más de aliento. Que la concentración al escribir, pues, no te aísle. Recuerda que todo está recíprocamente ligado y se compenetra.

Para terminar, aquí te dejo algunos consejos azorinianos:

  1. Poner una cosa detrás de la otra y no mirar a los lados. Hay que escribir directamente y es superfluo todo lo que dificulta la marcha de la escritura.
  2. No entretenerse, no ampliar por ampliar. Lo que se gana en extensión se pierde en intensidad.
  3. Si un sustantivo necesita de un adjetivo, no lo carguemos con dos.
  4. El mayor enemigo del estilo es la lentitud.
  5. La mayor amiga es la elipsis o abreviación violenta.
  6. Recuerda las dos cualidades de los vocablos: color y movimiento.
  7. No generalices.
  8. No concluyas.

Aprende a detectar, de la mano de Azorín, el peligro de la literatura cifrada, oscura, como en clave.

Disparadores de escritura

  1. Arranca de un argumento concreto, por ejemplo, el día de Reyes, relata los detalles, pero dejad que entre el mundo exterior.
  2. Saca un personaje de ti, sé preciso, ¿quién es?, ¿de dónde viene?, ¿qué cuenta?, ¿cómo se mueve?, ¿cómo habla?, ¿cuál es su nombre?…
  3. Ahora escribe sobre un personaje que hayas captado en el exterior.
  4. Algo verdadero, haz que parezca increíble. Y al revés, algo increíble, haz que parezca verdadero.
  5. Cuenta algo que te haya ocurrido a lo largo del tiempo en plan telegrama. Ahora coge cinco temas amplios y escribid de cada uno de una forma concreta y precisa.
  6. Inventa personaje tipo: un hombre de piedra, una mujer de cristal…
  7. Qué personajes te gustaría haber sido. Abre alguna de esas puertas del Ministerio del Tiempo.
  8. Escribe de un personaje que ames y de otro que odies.
  9. Escribe desde un personaje de sexo diferente al tuyo.

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