Cosas que me digo

Es peligroso, me digo,
quedarme en lo conocido,
amoldarme a lo establecido,
repetir lo ya sabido,
apalancarme en lo conseguido,
no soltar lo que ya ha sido,
quedarme como un tonto
en un cruce de caminos.
Es peligroso, me digo,
creerme mi currículo,
hipotecarme a un piso,
casarme con un curro fijo,
escudarme en mis hijos
para no seguir mi camino.
Es peligroso y aburrido
sentirme siempre herido,
quejarme de continuo,
mirarme el ombligo,
vivir adormecido,
empantallado al móvil
en el sofá, hecho un ovillo.
Es peligroso, me digo,
pensar que la verdad
está siempre conmigo,
no estar de vez en cuando
confundido y perdido.
Es peligroso ir de enteradillo,
de guaperas, de famosillo,
hablar como un descosido,
creer lo que otros han dicho,
si no lo he vivido yo mismo.
Es peligroso, me digo,
no estar un poco ido,
no ser un poco niño,
temerle al precipicio,
no lanzarme al vacío.
Es peligroso en este mundo
ser un individuo indiviso.

cosas que me digo

Un regalo para enamorar

¿Buscas un regalo para enamorar? Con Besos a la carta acertarás. Sexo con humor y mucho amor. Y no lo digo yo. Aquí te dejo algunas de las opiniones que los lectores del libro han publicado en Amazon o en las redes sociales:

besos a la carta regalo“Un libro juguetón, cantarín y besucón, que te deja apretado el pantalón”.

“Un libro ideal para regalar o regalarse. Acertado hasta para los que no leemos poesía asiduamente”.

“Divertido, ameno y fácil de leer, lo pondré al lado de la nevera para elegir cada día mi menú”.

“Un poemario romántico sin ser empalagoso, divertido pero no cómico y una síntesis sutil hilada con ironía muy fina. Un abanico fantástico de tentaciones”.

“Unos poemas traviesos que te van enredando con su humor y genialidad”.

“Toda una iniciación en los misterios venusianos del beso. Con qué arte magistral de poeta picarillo nos conduce por esos caminitos de la pasión caníbal, sazonados con esa sal marinera y esa gracia tan andaluza”.

“Me ha encantado, y eso que no soy amante del género. Es fresco, ligero, divertido, tierno, evocador y sugerente. Yo lo tengo de cabecero de cama”.

“Genial, me ha gustado mucho, es tierno y a la vez atrevido”.

“No leo nunca poesía, pero este libro me ha gustado. Muy recomendable y agradable para pasar un rato estupendo”.

“Tierno, ameno, simpático, lúbrico, a ratos hilarante, a ratos produce una sonrisa íntima. Una ensalada de besos sin más pretensiones que llegar al fondo del asunto”.

“Poesía fresca, juegos de palabras enlazados en besos”.

“Los besos de este poemario son puro sexo y puro sobeteo. Para distinguir el sexo de la pornografía no es necesario disfrazarlo de amor, erotismo y demás abstracciones. Es suficiente con transformar el deseo en belleza, como hacen estos poemas. Porque un beso es puro sexo, los besos que disfrutamos en este poemario también lo son, sexo puro, sexo a raudales, deseos ingeniosamente cumplidos, puro placer”.

“He sonreído y me he reído mucho. Simplemente genial”.

“La magia de las palabras, con una especie de falsa sencillez, casi ingenuidad, adquiere en este libro todo su significado”.

“Un poemario lleno de sentido del humor. Leerlo es un gusto y releerlo más”.

“Un filón para componer canciones, prácticamente todas valen por su musicalidad, el tema y las imágenes que contienen. Delicioso atracón de besos el que me ha brindado su lectura”.

“Original, ameno y liviano. Se agradece en estos tiempos de gente retorcida, recargada y con los egos por la nubes”.

“Lo leí anoche del tirón, no pude evitarlo y sin dejar de sonreír. Ahora toca releerlo con calma, para saborearlos todos mejor”.

“Para los amantes de la poesía y los que no lo son tanto. Lo recomiendo. Un libro fresco que sin duda os calentará”.

“Besos a la carta es más
que un libro lleno de versos,
más que un libro lleno de besos
es poesía hecha cuerpo y caricia
apoteosis salivar
poesía para dar y tomar
poesía simplemente…para amar”.

Aprovecho para daros las gracias de todo corazón a los que ya lo habéis comprado, leído y comentado.

Vuestros comentarios son importantes para la promoción del libro. Si quieres dejar una opinión en Amazon después de leer el libro, el enlace es: http://amzn.to/2qyQ6qM

Absolutamente superficial

Un enjambre de avispas, mis pesadillas,
y yo escribiendo en un papel negro con tinta amarilla.
¿Dónde aquellos sueños que el tiempo ha cubierto de olvido?
¿Dónde aquellas ideas que las ratas devoraron para mi alivio?
¿Dónde aquellas guerras libradas con tanto entusiasmo y delirio?
Uno puede enterrarse en preguntas
o disolver las dudas y entregarse a la deriva.
Y es que el aire le entra a la vida
por los cuatro costados y con toda alevosía,
por eso me rindo a estos mares
y a esta tabla de surf negra y amarilla.
Basta ya, me digo, de bucear
en la almendra amarga de los días,
basta ya de honduras y profundidades,
de fosas abisales y toda esa pedantería.
Me mudo a las superficiales olas,
a la volátil y volandera espuma.
A tomar viento tanto cuento truculento,
el sol me hace cosquillas en la coronilla,
muevo las orejas como si fueran campanillas
y me arranco de las pestañas
los poemas tostones,
los relatos peñazos,
los sermones aleccionadores.
Que los corroa el salitre.
Dejo libre mi jauría de palabras
y me deleito
en el cuerpo caleidoscópico
que confieren a un hecho
los sustantivos atópicos
y los verbos berberechos.
Degusto los sabores
de ese loco guiso
desde distintos paladares
y sin pedir permiso.
Le canto con notas jugosas
a las olas de levante
que me abrazan revoltosas.
Rizo el rizo que todo lo riza y lo eriza
y el poema crece como un rizoma
o como púa de erizo, no es broma.
Escribo como aúlla el viento,
desparramando palabras sobre la vida
que no tiene un hilo argumental
ni un principio ni un final.
Un simple detalle cambia toda la historia.
Aúllo desde mis entrañas
y me pinto una raya amarilla y negra
desde mi yugular a la sien derecha.
Me surfeo el camino de hierro de la humanidad
y lo despacho en un haiku que luego quemo.
Le arranco un rizo de plata a la luna,
te coloco ese zarcillo en el labio inferior
y te encadeno a mi trompeta y mi tambor.
Las rastas enhiestas como antenas atentas.
¿Quién dijo que no podía liarla multicolor?
Nadie puede castigarme de cara a la pared
ni tengo que andar contando
los agujeros de bala en los paredones.
Sobre las olas camino
como un Jesucristo surfista y ligón,
me mezo a la deriva con la barriga al sol,
fumo la pipa de la risa como un viejo lobo de mar,
algunas noches invento constelaciones y bebo ron
y otras, te arrastro del zarcillo
para sacarte de tu playa virgen
y hacerte en el agua de las palabras el amor.

absolutamente superficial

Esta poesía fue publicada en la Antología “Damas de Noche” (2014), realizada por la Delegación de Cultura del Ayuntamiento de Vélez-Málaga.