Yo qué sé

Yo qué sé del bien,
yo qué sé del mal,
yo qué sé de ná,
yo estoy tó p’allá.
Yo qué sé de un plan
para el control mundial,
yo es que me hago pis
si leo El País.
Yo qué sé el porqué,
el porqué de ná,
tantas teorías
no sé para qué.
Yo qué sé del mundo
ni de tanta guerra,
yo no veo la tele
porque me marea.
Yo qué sé de Dios,
yo qué sé de Alá,
yo qué sé de Buda,
yo soy Forrets Gamp.
Yo qué sé de ti,
si no sé de mí,
déjate de penas
y vamos a reír.
Yo qué sé, mi amor,
si es bueno el jamón,
dame un besito
y luego un revolcón.
Yo qué sé del tiempo,
ni de lo eterno,
sé de este momento
y es lo que celebro.
Yo qué sé qué es bueno,
yo qué sé qué es malo,
yo ya no elijo,
yo ya no comparo.
Yo qué sé de adentro,
yo qué sé de afuera,
yo qué sé del pollo
que hay en mi nevera.
Yo me descoloco,
no sé si estoy loco,
pero sobre todo
no me como el coco.
Yo qué sé qué es cierto
o qué es puro cuento,
yo ya sólo creo
si lo experimento.
Yo soy un ignorante,
no tengo respuestas,
acaso me has visto
cara wikipedia.
No me des la monserga
con tanta seriedad,
la vida es una fiesta
y la voy a celebrar.
Yo qué sé quién soy
pero aquí estoy
y como un capullo
sigo floreciendo.

Poesía Yo qué sé

 

Qué dicen los poetas de la poesía 1

Comienzo hoy con esta nueva serie, “Qué dicen los poetas de la poesía“, en la que iré recopilando lo que algunos de los mejores poetas han dicho sobre la poesía. Espero que os sirva para aguzar vuestra mirada poética y afilar vuestra lengua cascabelera.
Pero antes, mi parecer:
La poesía está en la mirada del niño que juega y al que todo le maravilla y le asombra.
Está en la mirada del loco divino que salta confiado al abismo porque sabe que le crecerán alas en el camino.
Está en la mirada del payaso que se ríe del mundo y de sí mismo.
Está en la mirada del bufón que se burla de todo lo políticamente correcto.
Está en la mirada inocente del animal y en la mirada primitiva del salvaje.
Está en la mirada desposeída del nadie y en la mirada perdida del extravagante.
Está en la mirada limpia del idiota que no interpone el conocimiento entre él y las cosas.
Solo desde ahí hay creatividad poética, lo demás es artificio literario, pura floritura.
Dicho esto, vamos al lío:
“El poema es la visión instantánea que hace descubrir lo desconocido, no en una lejana tierra incógnita, sino en el corazón mismo de lo inmediato”. Rimbaud
“La poesía se niega a separar el arte de la vida; el amor del conocimiento; porque la poesía es acción, pasión, fuerza y constante renovación que cambia las fronteras. El amor es su hogar, la insurrección su ley, y su sitio está en todas partes por adelantado (…). La oscuridad que le achacan no se debe a su propia naturaleza, que consiste en alumbrar, sino a la noche que ella explora: la del alma y la del misterio que baña al ser humano”. Saint-Jonh Perse
“La poesía es el arte de expresar lo máximo diciendo lo mínimo”. A. Gidé
“La poesía es música por excelencia”. Mallarmé
(Inciso: El sonido es la materia prima de la poesía.
La palabra “poema” proviene de un término arameo que significa “el sonido del agua corriendo sobre los guijarros”.
Y la palabra “verso” proviene del latín “versus” que en su origen se refería al movimiento de ida y vuelta ejecutado por el labrador al arar la tierra).
“La poesía es la articulación rítmica de la emoción. La emoción semeja un impulso que despierta en nosotros algo parecido a un impulso sexual. La emoción parte del hueco del estómago, sube por el pecho y después se va por la boca y los oídos en forma de una queja, de un gruñido o simplemente de un suspiro”. Allen Ginsberg
“La poesía es una forma de agarrar la vida por el cuello” R. Frost
“La poesía, toda, es un viaje a lo desconocido” Mayakovsky

Disparador de escritura

Pues bien, emprende ahora mismo ese “viaje a lo desconocido”, ve al “corazón mismo de lo inmediato” olvídate de los grandes temas (el amor, la paz, la justicia…) y escribe un poema sobre un objeto cualquiera de tu casa como, por ejemplo, la escobilla del váter; un gesto sin importancia, como rascarse una oreja; un asunto banal, como poner la lavadora o fregar los platos. Y estate atento a los descubrimientos que ese viaje te puede deparar.

P.D.- La mejor poesía de amor que he leído en los últimos años está en el tercer libro del nerjeño Manuel Gallardo, “Vivencia y querencias“, (2015) impecablemente editado por la Imprenta Costa del Sol, y se trata de una poesía a su espuerta. Un ejemplo cercano de lo que puede lograr la alquimia poética.

Podéis encontrar el libro en la Librería Europa de Nerja.

Qué dicen los poetas de la poesía 1

Mano izquierda

Mano izquierda utilizo
para torear la vida
cuando viene muy torcida
y no perder la alegría.
Mano izquierda, yo me digo,
en los días cuesta arriba
para subirlos bailando
y contagiarlos de vida.
Mano izquierda es la que uso,
cuando menos te lo esperas.
para acariciar tus muslos
y mimarte la entrepierna.
Mano izquierda preparada
para la dura embestida
de la bestia enfurecida
que a todos nos habita.
Mano izquierda y maestría
para escribir tonterías
y dibujar en el aire
mis quimeras amarillas.
Mano izquierda muy traviesa
vacilona y creativa,
las rectas, mejor torcidas
y lo serio a la parrilla.
Mano izquierda, ella sola,
la que vuela a su bola,
la que hace carambolas,
la que me deja en bolas.
Mano izquierda y mucha calma
en los días laborables
para acariciar sus horas
y volverlos más amables.
Mano izquierda y en su palma
arde el polen de la vida
que despierta nuestras risas
en esas noches sin prisas.
Mano izquierda siempre alerta
para aflojar las riendas,
para espantar las sombras
e irme por ahí de juerga.
Mano izquierda, ya te digo,
esa que no tiene enmienda
alocada y temeraria,
y que al diablo se merienda.

Disparador de escritura

Como la última entrada publicada de escritura creativa va del censor interno, venga, escribe un texto que le moleste especialmente a tu censor interno.

Poesía mano izquierda