Escritura creativa 14 (La escucha silenciosa)

Sugerencias

 La escucha silenciosa es uno de los fundamentos de la escritura creativa y, yo diría, que de la vida armoniosa. Para escribir hay que aprender a escuchar con todo el cuerpo y a captar la existencia múltiple y simultánea que hay a nuestro alrededor. Escuchar significa estar abiertos, ser receptivos. Hay que absorber las cosas tal como son, sin juzgarlas ni analizarlas, para poder captarlas.

Decía un Jefe siux oglala en el libro “Ojalá camine por la belleza” (EDAF):

“El adiestramiento comenzó con unos niños a quienes se enseñó a estar sentados en silencio. Aprendieron a emplear sus órganos para oler, para mirar cuando en apariencia nada había que ver, y a escuchar atentamente cuando todo parecía mudo. Un niño incapaz de estar sentado en silencio es un niño desarrollado a medias“.

Aquí dejo esta reflexión para padres, profesores y niños.

escucha silenciosa

Y volviendo a lo nuestro, lo fundamental para escribir es practicar una escucha abierta y atenta, leer bastante y escribir mucho. La observación es una especie de sagacidad, un espíritu presente, un olfato cazador. La literatura se nutre de lo percibido en un instante.

La intuición consiste en ver sin esfuerzo lo que otros no alcanzar a ver sino con mucho esfuerzo. La intuición sosiega y produce una sensación de libertad y plenitud. El cerebro intuitivo es imaginativo. Así que no deberías descuidar el cultivo de esta facultad, pues como toda facultad, si no se cultiva, se termina por atrofiar. La imaginación es la que te dotará de un espíritu original, verás las cosas desde un ángulo distinto, sorprenderás matices diferentes y los interpretarás según tu propia trayectoria.

Al practicar una escucha silenciosa, dejamos que las formas, los géneros (poesía, novela, relato, ensayo, etc.) se impriman en nosotros. la forma no es suficiente para crear arte. La forma hay que llenarla de vida. Si quieres escribir novelas, lee muchas novelas; si quieres escribir poesía, lee mucha poesía. Pero no te alejes de lo que está escrito para analizarlo racionalmente, entra en lo que lees con todo tu cuerpo. “Si queréis aprender lo que es un árbol, id al árbol”, escribió Basho, el gran poeta japonés del s. XVII.

Y por último, repara en la importancia de la respiración. Dejamos de respirar y morimos. Sin embargo, qué poca importancia le damos a nuestra respiración, qué inconscientes somos de ella. Lee en voz alta tus escritos, lee en voz alta los escritos de tus autores favoritos y entra en su respiración.

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Escritura creativa 13 (Territorio donde soñar)

Sugerencias

 El tiempo es la mayor riqueza del escritor. Para sobrevivir, el hombre suele vender su tiempo al patrón a cambio de dinero. El escritor ha de ser avaro con su tiempo. Si lo vende, se quedará sin territorio donde soñar. El escritor prefiere ser rico en tiempo para escribir, que rico en dinero. Es verdad que hay que ser un poco tonto para dedicarse a esto.

Normalmente no valoramos que escribir es un acto físico. No es algo que concierna sólo al pensamiento. Atañe también a la vista, al olfato, al gusto, al oído, al tacto, todo el cuerpo escribe. Escribimos con la mente, con el corazón y con las entrañas. La regla de mantener la mano en movimiento es, en realidad, un truco para derribar físicamente, las barreras mentales que bloquean nuestra escritura. No hay separación entre mente y cuerpo. Por ello es tan fundamental la relajación al escribir: relajación y no pensar.

Lo que el escritor transmite no son tanto palabras cuanto su propia respiración en el momento de la inspiración. Por eso, te aconsejo: lee en voz alta a tus autores favoritos. Si quieres emborracharte sin alcohol, lee en voz alta, oirás el ritmo vital de tu autor cuando escribía eso que estás leyendo.

El escritor vive dos veces: una como todo el mundo, y la otra cuando lo recuerda. Recordar significa, en latín, volver a pasar por el corazón.

Para terminar, recuerda: no hay imaginación sin memoria.

Disparadores de escritura

  1. Escribe sobre el asunto del dinero y el tiempo, mira a ver a dónde te lleva.
  2. “Ser un hombre/una mujer útil me ha parecido siempre algo horroroso”, escribe a partir de esta frase.
  3. O responde a la pregunta “¿Qué poseo?”, no des nada por supuesto.
  4. Bucea en tus recuerdos y escribe de un momento maravilloso y de otro horroroso.
  5. Escribe una carta a un amigo (real o imaginario) con un deseo inconfesable o una confesión comprometedora.
  6. Responde a las siguientes preguntas: ¿Cuál es mi historia con la escritura? ¿Dónde me gusta escribir? ¿Cuándo escribo? ¿Qué materiales utilizo en la escritura? ¿Qué escribo? ¿Cuáles son los problemas me encuentro a la hora de escribir? ¿Para quién escribo? ¿Qué es lo que más me gusta de escribir y que es lo que menos? ¿Qué siento cuando estoy escribiendo? ¿Para qué escribo? ¿Enseño mis escritos? ¿Por qué? ¿Con qué libro te quedarías, si tuvieras que quedarte con uno? ¿Un proyecto de escritura concreto que tengas? (Si no los tienes, invéntatelo ahora).

territorio donde soñar

Oficio de escribir

 “El estilo no es una cosa voluntaria, y esta es la invalidación y la inutilidad -relativas- de todas las reglas. El estilo es una resultante… fisiológica”. Azorín

“Leer un libro es ser sucesivamente los diversos personajes del libro”. Borges

“Soy todos mis personajes”. Sampedro

“Los cuentistas inexpertos suelen caer en la ilusión de imaginar que les bastará escribir lisa y llanamente un tema que los ha conmovido, para conmover a su turno a los lectores (…)

Con el tiempo, con los fracasos, el cuentista es capaz de superar esa primera etapa ingenua, aprende que en literatura no bastan las buenas intenciones. Descubre que para volver a crear en el lector esa emoción que lo llevó a él a escribir el cuento, es necesario un oficio de escritor, y que ese oficio consiste, entre otras muchas cosas, en lograr ese clima propio de todo gran cuento, que obliga a seguir leyendo, que atrapa la atención, que aísla al lector de todo lo que le rodea para después, terminado el cuento, volver a conectarlo con su circunstancia de una manera nueva, enriquecida, más honda o más hermosa (…)

Un estilo basado en la intensidad y la tensión (…) Lo que llamo intensidad en un cuento consiste en la eliminación de todas las ideas o situaciones intermedias, de todos los rellenos o frases de transición que la novela permite e incluso exige”. J. Cortázar

Escritura creativa 12 (La descripción)

Sugerencias

La descripción es uno de los aspectos fundamentales a la hora de escribir. Lo que mejor se describe no es lo que estamos presenciando, sino lo que hemos presenciado antes. La descripción vive y se elabora en el recuerdo. Se describe desde las primeras emociones, por eso la descripción no sale como una copia: hay que echarle imaginación para evocar lo que se ha visto y para crear lo que no existe. La mejor descripción, en fin, es la más oportuna, la que produce la emoción más fuerte.

La imaginación es la fuerza conformadora de imágenes, reorganiza los datos de la experiencia, establece nuevas relaciones, enlaza cosas dispersas, aclara las cosas oscuras y acerca las inaccesibles.

La vista de un trigal soplado por el viento nos crea expectativas muy diferentes de las que nos crea la vista de un callejón tenebroso en un suburbio. Porque asociamos cosas con emociones, ese trigal y ese callejón nos afectan como símbolos, nos sugieren acciones posibles, nos preparan para oír cuentos alegres o lúgubres.

El espacio ambienta la acción y crea una atmósfera apropiada. A veces, incluso, es el centro de la narración y de él dependen los hechos. Pero al mismo tiempo, el espacio sugiere emociones, no es inocente.

Cuando escribas, incluye espacios creíbles, necesarios y a la vez singulares, no trabajes con situaciones conocidas o tópicas de la literatura. Recurre a los lugares que te hayan llamado la atención y remarca lo que tienen de diferente. Porque además, en un relato, todo puede ocurrir en cualquier parte: de ti depende que ese lugar elegido quede para siempre asociado a esa acción.

Una descripción cumple su función cuando hace ver, no cuando explica o define. Hacer ver es traducir las emociones que lo descrito provoca en los personajes. No describas de menos ni de más. Si describes de menos, faltarán elementos que den relieve al punto que pretendes destacar. Si describes de más, los elementos de sobra oscurecerán el punto significativo.

Escritura creativa La descripcionGeneralmente, la descripción dirigida por el narrador provoca un interés menor en el lector que otra efectuada a través de lo que ve o siente el personaje. Si un narrador dice: Un patio grande y un único árbol dando sombra a los gatos. El espacio era de desolación, más que de recreo, no es igual que si dice: La madre recién llegada se sintió perdida en medio de un patio tan grande, con un único árbol dando sombra a los gatos. Le pareció un espacio de desolación, más que de recreo. La funcionalidad de la descripción queda garantizada cuando es consecuencia o insinuación de otra cosa: de la acción, de los diálogos, de las vicisitudes de los personajes, es decir, de la narración.

El procedimiento de la descripción exige una serie de pasos ineludibles que con la práctica se realizan casi simultáneamente: la observación, la selección de datos, una técnica -cinematográfica, pictórica, topográfica- y un enfoque apropiados. Cuando la descripción refuerza la acción, la narración tendrá ritmo.

Para finalizar: una regla que vale para todas las descripciones: Hay que describir con exactitud y vivacidad los detalles. Pero no todos los detalles poseen igual valor: la minuciosidad, el querer incluirlo todo, suele producir malos resultados.

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